Buenos días a todos,
el quid de la cuestión está, desde mi modesta opinión, en el petróleo de esquisto estadounidense. Ahora mismo, con el precio del barril de petróleo a 60 dólares/barril, es inviable, por lo que se están reduciendo más rápidamente los pozos dulces (TIER 1) que son los mejores y con un coste de producción más bajo, ya que el punto de break-even (ni beneficios ni pérdidas) está en 65 dólares/barril. Conforme vayan entrando en producción los pozos de peor categoría (TIER 3 y 4), el coste de producción se dispara a 80 dólares/barril, es decir, un 23% superior. Eso se estima que ocurra para 2026-27.
En ese caso la inflación vuelve a elevarse bastante y, teóricamente, habría que subir bastante los tipos de interés con el consiguiente incremento de los gastos por intereses de los défictis públicos.
El resto son nimiedades. La deuda es impagable porque no existe crecimiento económico con la misma curva de crecimiento que el crecimiento de la curva de deudas de los estados, sobre todo desde la gripe de 2020, que ha sido casi de noventa grados, porque NO EXISTE ENERGÍA, petróleo, a un coste tan bajo como el que permitió un crecimiento tan alto como en la década de los 50 y 60 del siglo pasado que pudiese generar ingresos impositivos como para pagar la deuda.
Un saludo.
Este hilo es una agradable sorpresa.
Encontrar, casualmente, un hilo bien armado, bien fundamentado, con especialistas en el tema, y por añadidura que se tratan mutuamente con respeto, en Burbuja, no es habitual.
Por ese motivo me he tentado a ingresar al hilo y con la anuencia de los participantes, dejar mi opinión sobre lo que están considerando.
En principio me siento obligado a observar criticamente el post n.º 6443 del conforero NOBEL1
Advierto en principio,la pretensión de un análisis macroeconómico y energético, pero en realidad lo que se observa es una mezcla de tecnopesimismo facilón, alarmismo económico de sobremesa y una comprensión bastante floja, por no decir errónea de los fundamentos del mercado energético actual.
En un parrafo dice: "El quid de la cuestión está [...] en el petróleo de esquisto estadounidense".
¿Lo dice en serio...?
¿Todo el aparato económico y financiero global depende del shale oil...?
¿Desde cuándo la complejísima maquinaria geopolítica, financiera, tecnológica y productiva del mundo se reduce a los pozos de Dakota del Norte...?
Esto es como decir que el destino del Imperio Romano dependía de una cosecha de aceitunas en Sicilia...
Luego añade: "El precio del barril a 60 USD hace inviable el shale oil", esto es, como mínimo, una media verdad, pero dicha con tono de certeza absoluta.
La realidad es que el shale ha reducido enormemente sus costes de producción en la última década. Hay regiones donde ya el break-even está por debajo de 50 dólares. No es una cifra uniforme: depende del pozo, la empresa, la eficiencia operativa, el tipo de crudo, el acceso a infraestructura, etc. Además, el mercado no se mueve solo por el coste de producción, sino por expectativas, cobertura financiera, subsidios indirectos, etc.
"Los pozos Tier 1 se agotan y entran los Tier 3 y 4", esto es cierto solo en parte, pero la afirmación viene condimentada con una dosis de dramatismo gratuito. Es como decir que “los buenos libros se están acabando, así que en 2026 todos leeremos panfletos políticos mal redactados”. Inaceptable.
Lo cierto es que la innovación tecnológica (perforación horizontal, fracking múltiple, IA aplicada a la extracción) sigue mejorando la rentabilidad de zonas antes consideradas marginales. ¿ que está aumentando el coste marginal? Claro, pero no en la línea apocalíptica que plantea el forista.
"La inflación volverá a elevarse y habrá que subir los tipos" Aquí entramos en territorio pantanoso de mesianismo económico, es decir, pura adivinación con pretensiones de rigor.
La inflación es multifactorial.
No solo depende del precio del petróleo. Además, ni siquiera se establece que en 2026 necesariamente subirá el precio de la energía: podría perfectamente caer por nuevos hallazgos, ajustes tecnológicos, estabilización del mercado, o por un desplome de la demanda. Esta parte del argumento huele a profecía autocumplida. Inaceptable.
"La deuda es impagable porque no existe crecimiento económico como en los 50 y 60", esta parte suena a video de YouTube con resaca de Milton Friedman.
El crecimiento actual no tiene por qué seguir el modelo de los años 50: de hecho, vivimos en una economía donde el valor no está anclado a barriles de petróleo, sino a datos, propiedad intelectual, algoritmos y servicios intangibles.El modelo energético de posguerra ya no es el patrón oro de la productividad.
Creer que sin petróleo barato no hay crecimiento es como decir que sin carbón no hay Revolución Industrial.
"No existe energía barata que permita sostener este sistema"... esto directamente ignora el avance de las energías renovables, la electrificación de procesos industriales, el desarrollo de baterías de almacenamiento, el hidrógeno verde, y la eficiencia creciente de los sistemas energéticos. Inaceptable.
No se niega que haya un problema de transición energética (de hecho, lo hay), pero decir que “no existe energía” es como decir que no existen alimentos porque ya no se pesca bacalao como en 1900.
Releo mi texto y lo noto ciertament antipático, lo lamento si lo parece,
pero no ha sido mi intención ser ofensivo, solo he querido compensar el efecto negativo de un aporte que es una mezcla de pánico energético y catastrofismo económico, propio de quien leyó demasiado a Richard Heinberg y poco a Vaclav Smil;presenta datos discutibles como certezas absolutas, confunde tendencias con leyes físicas, y olvida que la economía y la energía no son entes estáticos: cambian, se adaptan, innovan. Insisto, todo dicho sin acritud.
Si algo no hay que hacer en análisis geoeconómico, es anunciar el apocalipsis como si fuera inevitable. El mundo es más complejo, más resiliente y, afortunadamente, más inteligente de lo que el autor sugiere en su post, a quien le reitero mi respeto y ausencia total de mala intención en mi critica, en la seguridad que comprenderá que en estos temas, la disidencia es indispensable y no debe ser fatal, au contraire, puede ser productiva y fertilizadora de ideas y nuevos enfoques que propongan nuevas soluciones.
Slds.