Nefersen
Nuncio Apostólico
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Obviamente estamos tratando un Nefersen en modo catastrofista...
Veamos si podemos moderar un poco su discurso.
La afirmación implícita en su planteo peca de anacronismo histórico, alarmismo económico y una peligrosa insinuación a naturalizar la violencia como mecanismo legítimo de resolución de conflictos entre potencias.
La historia de Roma y Cartago debe servir como advertencia sobre lo que ocurre cuando se descarta la diplomacia, pero no puede usarse como guía estratégica en el siglo XXI sin incurrir en simplificaciones graves, la principal es dar por descontado que en dos milenios no ha existido ningún tipo de evolución filosófica/etica/sarracena en la Humanidad que la habilite para tratar de manera diferente y superior aquellos problemas del pasado.Triste sería que no hubiera aprendido nada y repitiera los mismos errores.
Por otra parte, si bien la "Trampa de Tucídides" destaca un riesgo real y significativo de conflicto cuando una potencia emergente desafía a una hegemónica, no implica que la guerra sea una conclusión inevitable.
Cierto que esa, lamentablemente, es una tendencia histórica, pero justamente por ello,debe subrayarse la importancia de una gestión cuidadosa del conflicto, la diplomacia y la comprensión mutua para evitar la confrontación en estas situaciones de cambio en el equilibrio de poder global.
Reducir la complejidad de las relaciones internacionales a una inevitabilidad basada en este modelo histórico sería un error y una aceptación de cierto fatalismo o curso inevitable y determinista de los acontecimientos que suscita la Historia humana. Lo imprevisible siempre es posible.
En absoluto pretendo "reducirlo" a esa comparación. (Eso sólo está en el sesgo con el que me entiendes). Cito el ejemplo de Cartago como un paradigma que, por supuesto, no tiene por qué darse en el mismo modo. Es obvio que en la actualidad no va a darse una confrontación a gloria entre las dos superpotencias porque, siendo ambas nucleares, supondría el fin de la Humanidad. Pero la rivalidad "mortal" existe y se va a manifestar (ya lo está haciendo). EEUU NO PUEDE PERMITIRSE dejar que China siga creciendo sin límite. (Europa tampoco, pero dado que está en una senda suicida, pues lo de China es secundario en su caso).
La "contención" de China es un must absoluto para nuestra civilización occidental, si es que no queremos acabar convertidos en peones de la dictadura asiática en 20 años.