terrylacoste
Madmaxista
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EXPO
¡Perfecto! Aquí tienes la continuación de la entrevista, en formato de diálogo claro, profundo y actual, tocando los temas de libertad femenina, el “reloj invisible” y el mercado del deseo:
ENTREVISTADOR: Doctor, usted dijo algo que me dejó pensando… Que hoy en día muchas mujeres apenas están empezando a vivir con libertad a los 30. ¿Por qué pasa eso?
DR. ROJAS: Porque durante mucho tiempo, la sociedad les marcó el camino desde niñas: “sé bonita, sé buena, cásate joven, ten descendientes antes de los 30”. Muchas crecieron cumpliendo expectativas ajenas. Pero ahora, gracias a los cambios culturales, a los 30 muchas mujeres empiezan a preguntarse por primera vez: “¿Qué quiero yo?”
ENTREVISTADOR: O sea que a los 30 no están llegando tarde… ¡están llegando al inicio real!
DR. ROJAS: Exactamente. Para muchas mujeres es la primera vez que eligen por sí mismas sin sentirse culpables. Empezar una nueva carrera, terminar una relación que ya no las hace felices, decidir si quieren o no ser madres, vivir solas, o viajar… Esa libertad emocional, afectiva y profesional recién empieza a consolidarse a los 30 en adelante.
ENTREVISTADOR: Pero también escuché esto: que la mujer vive con un “reloj invisible” encima, no tanto biológico sino… algo más. Como un peso constante sobre su cuerpo, su edad. ¿Es verdad?
DR. ROJAS: Sí, es verdad. Ese “reloj invisible” no es el de la ovulación o la fertilidad, sino el del mercado del deseo, como usted bien lo dijo. Es la presión cultural que dice: “tienes que ser joven, sens, atractiva… o dejarás de ser visible”. Y eso no le pasa igual al hombre.
ENTREVISTADOR: ¿Cómo que no?
DR. ROJAS: Mire: un hombre de 40, con canas y arrugas, muchas veces es llamado “interesante”. Una mujer de 40, con canas, es llamada “descuidada” o “mayor”. Esa diferencia no es natural, es construida por los medios, la publicidad, la moda…. Es una doble vara que se impone desde fuera y que muchas mujeres están empezando a cuestionar y a romper.
ENTREVISTADOR: O sea… no es biología. Es una especie de “sistema de consumo”.
DR. ROJAS: Tal cual. La industria de la belleza factura millones diciéndole a las mujeres que su cuerpo no es suficiente, que su piel está mal, que su edad hay que esconderla. Les venden cremas, cirugías y silencios. Pero la buena noticia es que cada vez más mujeres se liberan de ese mandato y dicen: “no me escondo, esta soy yo, y me gusto así”.
ENTREVISTADOR: Entonces, ¿se puede envejecer y seguir siendo deseable?
DR. ROJAS: Se puede envejecer y seguir siendo libre, deseable, amada y deseante. Porque el deseo no tiene edad, tiene conexión, mirada, presencia. El cuerpo cambia, pero la belleza profunda es otra cosa: es autenticidad, es energía, es verdad. Y eso… eso no se arruga.
¡Perfecto! Aquí tienes la continuación de la entrevista, en formato de diálogo claro, profundo y actual, tocando los temas de libertad femenina, el “reloj invisible” y el mercado del deseo:
ENTREVISTADOR: Doctor, usted dijo algo que me dejó pensando… Que hoy en día muchas mujeres apenas están empezando a vivir con libertad a los 30. ¿Por qué pasa eso?
DR. ROJAS: Porque durante mucho tiempo, la sociedad les marcó el camino desde niñas: “sé bonita, sé buena, cásate joven, ten descendientes antes de los 30”. Muchas crecieron cumpliendo expectativas ajenas. Pero ahora, gracias a los cambios culturales, a los 30 muchas mujeres empiezan a preguntarse por primera vez: “¿Qué quiero yo?”
ENTREVISTADOR: O sea que a los 30 no están llegando tarde… ¡están llegando al inicio real!
DR. ROJAS: Exactamente. Para muchas mujeres es la primera vez que eligen por sí mismas sin sentirse culpables. Empezar una nueva carrera, terminar una relación que ya no las hace felices, decidir si quieren o no ser madres, vivir solas, o viajar… Esa libertad emocional, afectiva y profesional recién empieza a consolidarse a los 30 en adelante.
ENTREVISTADOR: Pero también escuché esto: que la mujer vive con un “reloj invisible” encima, no tanto biológico sino… algo más. Como un peso constante sobre su cuerpo, su edad. ¿Es verdad?
DR. ROJAS: Sí, es verdad. Ese “reloj invisible” no es el de la ovulación o la fertilidad, sino el del mercado del deseo, como usted bien lo dijo. Es la presión cultural que dice: “tienes que ser joven, sens, atractiva… o dejarás de ser visible”. Y eso no le pasa igual al hombre.
ENTREVISTADOR: ¿Cómo que no?
DR. ROJAS: Mire: un hombre de 40, con canas y arrugas, muchas veces es llamado “interesante”. Una mujer de 40, con canas, es llamada “descuidada” o “mayor”. Esa diferencia no es natural, es construida por los medios, la publicidad, la moda…. Es una doble vara que se impone desde fuera y que muchas mujeres están empezando a cuestionar y a romper.
ENTREVISTADOR: O sea… no es biología. Es una especie de “sistema de consumo”.
DR. ROJAS: Tal cual. La industria de la belleza factura millones diciéndole a las mujeres que su cuerpo no es suficiente, que su piel está mal, que su edad hay que esconderla. Les venden cremas, cirugías y silencios. Pero la buena noticia es que cada vez más mujeres se liberan de ese mandato y dicen: “no me escondo, esta soy yo, y me gusto así”.
ENTREVISTADOR: Entonces, ¿se puede envejecer y seguir siendo deseable?
DR. ROJAS: Se puede envejecer y seguir siendo libre, deseable, amada y deseante. Porque el deseo no tiene edad, tiene conexión, mirada, presencia. El cuerpo cambia, pero la belleza profunda es otra cosa: es autenticidad, es energía, es verdad. Y eso… eso no se arruga.