Soy un lego en criptos y tengo estas dudas, pido consejo

Más o menos sé de que va la vaina y soy bastante excéptico, pero no quiero que me convenza nadie, sino que me resuelva estas dudas.

Pongamos que tengo 20k € ahorrados debajo del colchón y los invierto en Bitcoin para protegerme de la inflación. Dentro de 10 años, si todo va bien, pongamos que valen un 20% más y tengo 24k €. ¿Qué puedo hacer con ese dinero?

Es un dinero no declarado que no puedo justificar la procedencia y si lo declaro me crujen. ¿Qué puedo hacer con él más allá de gastarlo poco a poco?
pues coges todo tu dinero, sacas 100 000 al banco
declaras ganancia, pagas 40k de impuestos o lo q corresponda
con los 60k te vas a vivir a andorra un año
a los 6 meses sacas ahí los 2millones q te quedan en bitcoin, y pagas el bajo % que corresponda
si seguimos igual, pues vuelves a Espain, tu país árabe de confianza
o ya decides donde irte
 
Los estados no aceptan corticoles, ni bitcoin, ni sellos, ni tapas de yogures, de hecho ni siquiera aceptan oro, te hacen pagar impuestos en fiat, cobrar salarios, pagar salarios en fiat.

Y sin embargo, el oro vale en fiat cada vez más.
 
Por eso Bitcoin es mejor que el fiat.
¿Mejor para qué? ¿Para acabar dependiendo de una cadena de unos y ceros en un servidor que nadie va a respaldar cuando las cosas se pongan antiestéticas? Perfecto: lo digital como refugio… hasta que se vaya la luz o hasta que los que realmente mandan decidan que el juego se acabó.
 
¿Mejor para qué? ¿Para acabar dependiendo de una cadena de unos y ceros en un servidor que nadie va a respaldar cuando las cosas se pongan antiestéticas? Perfecto: lo digital como refugio… hasta que se vaya la luz o hasta que los que realmente mandan decidan que el juego se acabó.
Claro, porque el día del apagón, las tarjetitas bancarias sirvieron para algo, ¿verdad?

Sois tontísimos.
 
Claro, porque el día del apagón, las tarjetitas bancarias sirvieron para algo, ¿verdad?

Sois tontísimos.
No, no sirvieron para nada. Exactamente igual que el bitcoin: sin luz, no hay ni fiat electrónico ni criptomonedas. En eso estamos de acuerdo.

Pero fíjate qué detalle... El día del apagón, los billetes y las monedas seguían funcionando con total normalidad. Bitcoin, no. Qué curioso, ¿no? ¿No te da, aunque sea un poquito, por pensar?
 
No, no sirvieron para nada. Exactamente igual que el bitcoin: sin luz, no hay ni fiat electrónico ni criptomonedas. En eso estamos de acuerdo.

Pero fíjate qué detalle... El día del apagón, los billetes y las monedas seguían funcionando con total normalidad. Bitcoin, no. Qué curioso, ¿no? ¿No te da, aunque sea un poquito, por pensar?
Sí, yo llevaba una pasta en la cartera y no me faltó de nada. Los defensores del Bitcoin también somos defensores del efectivo, zascandil.
 
Última edición:
Sí, o llevaba una pasta en la cartera y no me faltó de nada. Los defensores del Bitcoin también somos defensores del efectivo, zascandil.
Exacto, te sirvieron porque hay un poder detrás que los respalda, que garantiza su aceptación incluso sin luz. Eso, te guste o no, es algo que Bitcoin jamás tendrá.
 
Exacto, te sirvieron porque hay un poder detrás que los respalda, que garantiza su aceptación incluso sin luz. Eso, te guste o no, es algo que Bitcoin jamás tendrá.
¿Qué parte no entiendes de que lo que hace fuerte a Bitcoin es, precisamente, que no está controlado por ningún poder?

Pareces simple, macho.
 
¿Qué parte no entiendes de que lo que hace fuerte a Bitcoin es, precisamente, que no está controlado por ningún poder?

Pareces simple, macho.
Eso no es una fortaleza, es una debilidad. De hecho, es la debilidad fundamental de Bitcoin: su falta de respaldo y de control institucional. Los que mandan jamás van a permitir que un sistema ajeno a su dominio sustituya al dinero fiat. Para eso tienen las leyes, los reguladores, los fiscales, la policía y, si hace falta, la coerción directa. Pensar que van a ceder el monopolio del dinero por las buenas es no entender cómo funciona el poder.

No te gusta, a mí tampoco, pero es lo que hay.
 
Eso no es una fortaleza, es una debilidad. De hecho, es la debilidad fundamental de Bitcoin: su falta de respaldo y de control institucional. Los que mandan jamás van a permitir que un sistema ajeno a su dominio sustituya al dinero fiat. Para eso tienen las leyes, los reguladores, los fiscales, la policía y, si hace falta, la coerción directa. Pensar que van a ceder el monopolio del dinero por las buenas es no entender cómo funciona el poder.

No te gusta, a mí tampoco, pero es lo que hay.
Eres simple perdido. ¿Te das cuenta de que Bitcoin ha llegado donde ha llegado por esa característica?
 
Eres simple perdido. ¿Te das cuenta de que Bitcoin ha llegado donde ha llegado por esa característica?
No, no ha llegado a lo que es por esa característica, porque esa característica, la descentralización, la comparten muchas otras criptomonedas que han llegado a muy poco o han caído en el olvido más absoluto. Bitcoin ha llegado a convertirse en el gran burbujón especulativo que es porque quienes lo impulsan han sido extraordinariamente hábiles vendiendo la infantil idea de que será una alternativa real al dinero fiat. Promesas de redención financiera, desconfianza dirigida hacia los bancos centrales y un aura mesiánica cuidadosamente alimentada han hecho el resto. Pero sigue sin ser lo que prometen: no es moneda, no es refugio y no es sistema. Es un activo especulativo disfrazado de revolución.
 
No, no ha llegado a lo que es por esa característica, porque esa característica, la descentralización, la comparten muchas otras criptomonedas que han llegado a muy poco o han caído en el olvido más absoluto. Bitcoin ha llegado a convertirse en el gran burbujón especulativo que es porque quienes lo impulsan han sido extraordinariamente hábiles vendiendo la infantil idea de que será una alternativa real al dinero fiat. Promesas de redención financiera, desconfianza dirigida hacia los bancos centrales y un aura mesiánica cuidadosamente alimentada han hecho el resto. Pero sigue sin ser lo que prometen: no es moneda, no es refugio y no es sistema. Es un activo especulativo disfrazado de revolución.
Bitcoin ha llegado donde ha llegado porque aúna una serie de características, entre las cuales está la descentralización, pero no es la única. La otra, fundamentalmente, es su escasez. También, la privacidad. Asimismo, la inmutabilidad. Existen muchas características que hacen que Bitcoin haya llegado donde ha llegado.

Y ninguna de ellas es que vaya a sustituir al fiat.
 
Bitcoin ha llegado donde ha llegado porque aúna una serie de características, entre las cuales está la descentralización, pero no es la única. La otra, fundamentalmente, es su escasez. También, la privacidad. Asimismo, la inmutabilidad. Existen muchas características que hacen que Bitcoin haya llegado donde ha llegado.

Y ninguna de ellas es que vaya a sustituir al fiat.
Ni la descentralización, ni la escasez, ni la inmutabilidad garantizan que algo tenga valor. Existen cientos de criptomonedas tan descentralizadas, escasas e inmutables como Bitcoin que han quedado en nada o se han desvanecido como el humo que eran. Bitcoin es, de momento, distinto solo en un aspecto: sus promotores y beneficiarios han sabido vender una narrativa de independencia financiera frente al fiat de manera magistral.

Esa narrativa, cargada de promesas de redención económica, soberanía individual y desconfianza hacia el sistema, ha creado una burbuja especulativa de proporciones colosales. Pero por muy brillante que sea el envoltorio, su destino es el mismo que el de todas las burbujas: desvanecerse. Porque el valor sostenido requiere más que una buena historia; necesita anclajes reales, estabilidad jurídica, aceptación estructural y, sobre todo, un entorno institucional que no lo perciba como una amenaza existencial. Y ese entorno, sencillamente, no va a tolerar un sistema monetario que no pueda controlar.
 
Ni la descentralización, ni la escasez, ni la inmutabilidad garantizan que algo tenga valor. Existen cientos de criptomonedas tan descentralizadas, escasas e inmutables como Bitcoin que han quedado en nada o se han desvanecido como el humo que eran. Bitcoin es, de momento, distinto solo en un aspecto: sus promotores y beneficiarios han sabido vender una narrativa de independencia financiera frente al fiat de manera magistral.

Esa narrativa, cargada de promesas de redención económica, soberanía individual y desconfianza hacia el sistema, ha creado una burbuja especulativa de proporciones colosales. Pero por muy brillante que sea el envoltorio, su destino es el mismo que el de todas las burbujas: desvanecerse. Porque el valor sostenido requiere más que una buena historia; necesita anclajes reales, estabilidad jurídica, aceptación estructural y, sobre todo, un entorno institucional que no lo perciba como una amenaza existencial. Y ese entorno, sencillamente, no va a tolerar un sistema monetario que no pueda controlar.
A ver cenutrio, que Bitcoin lleva ya funcionando casi 20 años. Bitcoin no necesita ser aceptado por el sistema, necesita ser aceptado por la gente. Y muchos millones de personas en el mundo aceptan Bitcoin como reserva de valor, medio de pago e inversión.
 
A ver cenutrio, que Bitcoin lleva ya funcionando casi 20 años. Bitcoin no necesita ser aceptado por el sistema, necesita ser aceptado por la gente. Y muchos millones de personas en el mundo aceptan Bitcoin como reserva de valor, medio de pago e inversión.
«Lleva casi 20 años funcionando»: cierto. También las ruletas de los casinos llevan más de un siglo y siguen funcionando perfectamente.

«No necesita ser aceptado por el sistema»: también cierto. De momento. Pero cuando el sistema decida que ha tenido suficiente, ya veremos lo que sobrevive.

«Necesita ser aceptado por la gente»: gran verdad, sin duda. Lo interesante será ver qué pasa cuando la misma gente que hoy lo acepta, lo rechace al darse cuenta de que lo que tiene en la cartera digital es un número sin respaldo, sin garantías y sin poder coercitivo detrás.

«Reserva de valor»: claro, valor especulativo. Una reserva de valor basada en que el siguiente pague más. No se guarda por su utilidad, sino por la esperanza de venderlo más caro. Especulación pura.

«Medio de pago»: sí, claro. Por eso cada vez que alguien paga con bitcoin, los bitcoiners se echan las manos a la cabeza. No por seguridad, sino por remordimiento. ¿O ya olvidaste al héroe de las dos pizzas y sus 10.000 BTC?

«Inversión»: sí, una inversión… como lo fue Terra, Luna, FTX y tantas otras joyas del universo cripto. Inversión especulativa de libro, sostenida por fe y FOMO. Pero inversión, al fin y al cabo. Hasta que deje de serlo.
 
«Lleva casi 20 años funcionando»: cierto. También las ruletas de los casinos llevan más de un siglo y siguen funcionando perfectamente.

«No necesita ser aceptado por el sistema»: también cierto. De momento. Pero cuando el sistema decida que ha tenido suficiente, ya veremos lo que sobrevive.

«Necesita ser aceptado por la gente»: gran verdad, sin duda. Lo interesante será ver qué pasa cuando la misma gente que hoy lo acepta, lo rechace al darse cuenta de que lo que tiene en la cartera digital es un número sin respaldo, sin garantías y sin poder coercitivo detrás.

«Reserva de valor»: claro, valor especulativo. Una reserva de valor basada en que el siguiente pague más. No se guarda por su utilidad, sino por la esperanza de venderlo más caro. Especulación pura.

«Medio de pago»: sí, claro. Por eso cada vez que alguien paga con bitcoin, los bitcoiners se echan las manos a la cabeza. No por seguridad, sino por remordimiento. ¿O ya olvidaste al héroe de las dos pizzas y sus 10.000 BTC?

«Inversión»: sí, una inversión… como lo fue Terra, Luna, FTX y tantas otras joyas del universo cripto. Inversión especulativa de libro, sostenida por fe y FOMO. Pero inversión, al fin y al cabo. Hasta que deje de serlo.
Eres tontísimo. Pues como el oro. El oro está referenciado al fiat y cada vez vale más en fiat porque el fiat cada vez vale menos.

Y si tú tienes tres lingotes de oro, no puedes comprar un piso con esos lingotes, pero puedes cambiarlos por fiat. Porque hay quien te los va a cambiar. Pues lo mismo con Bitcoin. Nadie, ningún criptobro, cree que Bitcoin vaya a sustituir al fiat, pero aí cree que sea una reswrva de valor.

Y qué agallas, claro que puedes comprar un piso con oro o con Bitcoin. Y en España. Pero ese oro y esos Bitcoin deben estar regularizados. Si no lo están, no puedes. Pero sí puede venir un ruso a Eapaña con su oro y sus Bitcoins y no le.preguntan de dónde los ha sacado, al igual que si tú te vas a USA con tus Bitcoin y te compras un piso allí.

No dices más que august.
 
Eres tontísimo. Pues como el oro. El oro está referenciado al fiat y cada vez vale más en fiat porque el fiat cada vez vale menos.

Y si tú tienes tres lingotes de oro, no puedes comprar un piso con esos lingotes, pero puedes cambiarlos por fiat. Porque hay quien te los va a cambiar. Pues lo mismo con Bitcoin. Nadie, ningún criptobro, cree que Bitcoin vaya a sustituir al fiat, pero aí cree que sea una reswrva de valor.

Y qué agallas, claro que puedes comprar un piso con oro o con Bitcoin. Y en España. Pero ese oro y esos Bitcoin deben estar regularizados. Si no lo están, no puedes. Pero sí puede venir un ruso a Eapaña con su oro y sus Bitcoins y no le.preguntan de dónde los ha sacado, al igual que si tú te vas a USA con tus Bitcoin y te compras un piso allí.

No dices más que august.
No, no, no me compares Bitcoin con el oro. Ese tipo de paralelismos funcionan en foros de criptobros, pero no aguantan el más mínimo análisis serio.

El oro tiene valor intrínseco. Se utiliza en electrónica, medicina, aeronáutica. Se fabrica joyería con él, por la que millones de personas están dispuestas a pagar, y además arrastra un valor cultural e histórico que se ha construido a lo largo de milenios. Por eso es considerado un valor refugio: porque su demanda es real, múltiple y sostenida en el tiempo.

Bitcoin, en cambio, no se puede usar para nada, no tiene utilidad física ni industrial. Su precio no está vinculado a ninguna demanda fuera del mercado especulativo. Su valor proviene únicamente de la expectativa de que otra persona estará dispuesta a pagar más por él en el futuro. Eso no es una reserva de valor: es una apuesta. Y el precio objetivo de cualquier activo que no tiene uso ni respaldo ni demanda fuera de la especulación, es cero.

Así que no, Bitcoin no es como el oro. Es como los tulipanes en Ámsterdam en 1637: fascinante mientras dura hasta que alguien apaga la música. Al menos los tulipanes quedaban bonitos en una maceta, el bitcoin ni eso.
 
No, no, no me compares Bitcoin con el oro. Ese tipo de paralelismos funcionan en foros de criptobros, pero no aguantan el más mínimo análisis serio.

El oro tiene valor intrínseco. Se utiliza en electrónica, medicina, aeronáutica. Se fabrica joyería con él, por la que millones de personas están dispuestas a pagar, y además arrastra un valor cultural e histórico que se ha construido a lo largo de milenios. Por eso es considerado un valor refugio: porque su demanda es real, múltiple y sostenida en el tiempo.

Bitcoin, en cambio, no se puede usar para nada, no tiene utilidad física ni industrial. Su precio no está vinculado a ninguna demanda fuera del mercado especulativo. Su valor proviene únicamente de la expectativa de que otra persona estará dispuesta a pagar más por él en el futuro. Eso no es una reserva de valor: es una apuesta. Y el precio objetivo de cualquier activo que no tiene uso ni respaldo ni demanda fuera de la especulación, es cero.

Así que no, Bitcoin no es como el oro. Es como los tulipanes en Ámsterdam en 1637: fascinante mientras dura hasta que alguien apaga la música. Al menos los tulipanes quedaban bonitos en una maceta, el bitcoin ni eso.
Lo que dices es absurdo, el tulipán se pudre, Bitcoin no. Bitcoin es INMUTABLE.

Es una reserva de valor, otro te pagará su valor en el futuro. El que sea. Valga más o valga menos.
 
Lo que dices es absurdo, el tulipán se pudre, Bitcoin no. Bitcoin es INMUTABLE.

Es una reserva de valor, otro te pagará su valor en el futuro. El que sea. Valga más o valga menos.
Exacto, ya vas entendiendo. Bitcoin es inmutable, como el número pi. Pero nadie paga por el número pi. La inmutabilidad, por sí sola, no confiere ningún valor.

Y en lo segundo que dices está la clave para comprender el fenómeno: «otro te pagará su valor en el futuro». Pero no te pagará su valor, que no tiene, sino su precio. Y ese precio dependerá únicamente de su atractivo especulativo en ese momento. El precio de Bitcoin se sostiene mientras haya alguien dispuesto a pagar por él. No porque produzca algo, ni porque tenga un valor intrínseco, ni porque ofrezca un rendimiento. Su único motor es la expectativa de que suba.

El problema es evidente: cuando el único valor de un activo es su propio precio, su valor teórico es cero. El precio puede mantenerse mientras aguante la narrativa, mientras dure la fe colectiva. Pero el día que esa fe se agote, porque pase de moda, porque los reguladores actúen, o simplemente porque no entren nuevos compradores, no habrá red que amortigüe la caída. No quedará nada detrás, porque nunca hubo nada detrás. Y entonces, como todas las burbujas especulativas antes, se desvanecerá.

Eso no es innovación. Eso es repetir, con otra forma y otro nombre, una historia tan vieja como los mercados.
 

Estadísticas del foro

Temas
2.049.020
Mensajes
58.136.434
Miembros
190.820
Último miembro
srmojon

El blog de burbuja.info

Volver