El artículo de LoPais y el informe del MIT apuntan a una expectativa común pero irreal: los LLMs actuales no aprenden de la experiencia, únicamente mediante entrenamiento previo. Una vez entrenados y refinados son estáticos.
Hablando con una amiga que trabaja en la administración me contaba que tenían un proyecto de chatbot que atendería al público y aprendía con cada llamada y chat con los usuarios... le dije que la estaban engañando. Pero es exactamente lo que la consultora le estaba vendiendo.
Pero eso no significa que actualmente no se pueda entrenar o refinar un LLM para que haga tareas especializadas. El problema es que muchas veces "implementar IA" no va más allá de enganchar la API de ChatGPT u otro modelo a un chatbot de la empresa o cualquier gilipilez similar.
El ejemplo de la gente de Bookline muestra que si se hace bien es MUY efectivo.
Y no necesariamente se trata de chats o atención al público. Tengo entre manos un proyecto para refinado de escaneados 3D basado en PyTorch y PointNet++/U-Net que yo diría que es viable, no demasiado costoso y podría suponer sustituir un empleado a tiempo completo en muchas empresas.
El problema es que la gente anda perdidísima.
Una cosa que me da bastante miedo es que se fuerce al cliente a aceptar productos de menos calidad con la excua de la IA: cierto que reduce costes, es rápida, eficiente... pero en algunos ámbitos no da la talla en cuanto a calidad.
Valga como ejemplo el diseño: ahora es muy fácil dar unas órdenes a la IA para que te diseñe lo que quieras, dede un logo hasta un paquete. Con o sin IA, se nota mucho por dónde ha pasado la mano de un diseñador y por dónde no. Si ahora, además, la tarea de diseñar se deja en manos de alguien que no sabe nada de diseño, la calidad está más que comprometida.
No se plantea la IA como herramienta de profesionales, sino como sustituta obediente. Sin embargo, que uno no diseñador haga diseños, un traductor traducciones o un arquitecto edificios, solo puede derivar en una caída drástica de la calidad del producto. Muy barato, sin duda; pero muy malo.
Mi temor es que traiga los defectos de una nueva revolución industrial: con la producción en cadena y en masa tenemos mucha más variedad de productos, más a mano y baratos (cada vez menos), eso sí, de mucha peor calidad. Con la IA es posible que veamos otra caída estrepitosa de la calidad: más abundante, más variada, pero con una calidad a ras de suelo.
Esto también: a diferencia de la producción en masa, que se asume que es de peor calidad, la producción por IA viene acompañada de una soberbia desorbitada, pues quieren convencernos de que cualquier cosa hecha por IA es mejor que una de producción tradicional.
Aclaro que no creo que esto sea culpa de la IA, cuyo potencial no pongo en duda, sino del propósito con el que veo que quieren utilizarla: vender más cochambre a coste cero. Y encima haciéndonos creer que es mejor que todo lo conocido.