El marketing es algo maravilloso !!, consigue que gastemos dinero en cosas que no necesitamos, pero el truco es que "
sean interesantes".
Voy a contarles "una de esas historias", que hará que algunos (no es mi caso aquí y luego explicaré el porqué), se les llene de baba la boca. Al menos a los que les gustan los relojes.
Les voy a contar la historia del
Capitán Willard
Un soldado NECESITA un reloj. Muchas veces su vida va de ello.
El problema es que "en la guerra" no se vale "cualquier reloj". El soldado se arrastra, lo golpea, está lleno de tierra, se sumerge en ríos, el clima puede ser muy húmedo o muy seco, hay barro... un infierno.
Hoy día no hay mucho problema. Existen los "CASIO G-SHOCK" y les puedes pasar con un tanque por arriba, luego de haberlo congelado y freído en grasa de gorrino, y tu mayor problema sería limpiarlo.
Pero durante la guerra de Vietnam, digamos
1969 por poner una fecha (duró de 1964 a 1973 para los norteamericanos), no existían.
Si había relojes muy buenos y resistentes, pero no necesariamente eran baratos.
Entre los oficiales se fue haciendo famoso un reloj que lo aguantaba todo, el
SEIKO SCUBA (Modelo 6105), justamente un modelo que había desarrollado Seiko para buceo, y por lo tanto era estanco, podías sumergirlo, usarlo en la selva, lloviendo, en el barro, etc.
Es esta cosa que está aquí:
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En general los oficiales, que tenían un poco más de dinero, casi todos lo usaban. Por aquella época sería un reloj de... calculo... unos
U$S 500-600 de hoy día. Quizás menos incluso.
Cuando
Scorsese Coppola filmó la extraordinaria locura de
Apocalypse Now (y si alguien no la vio aviso que ESTA ORATE), trató de ser muy fiel a la ambientación, y por eso a su protagonista (
el Capitán Willard), le hizo usar uno de estos.
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En el mundo de los "relojeros" (los amantes de los relojes), esto hizo que se hiciera famoso, se convirtió en una pieza para sumar a la colección, y a partir de allí se lo conoció como
"EL SEIKO CAPITAN WILLARD"
Obviamente para SEIKO fue una promoción brutal, se vendió en buenas cantidades, y su precio subió. Creo que lo llevaron a unos
U$S 3000.
Pues bien, hace no muchos años, los chinos que están irrumpiendo MUY FUERTE en el mercado de los relojes (se lo van a comer pronto, y no con mala calidad aviso), se les ocurrió sacar una versión "HOMENAJE".
NOTA: En el mundo de los relojes tienes la versión ORIGINAL de un modelo, algunas empresas que hacen "VERSIONES PARECIDAS" (se les suele decir "inspiradas"), las absolutamente iguales se las conoce como "homenaje", y luego tienes las FALSIFICACIONES... relojes que utilizan falsamente la marca original.
Hay una marca china (bastante nueva) que se dedica a los HOMENAJES
😛 y hace poco, sacó su versión del
CAPITAN WILLARD "homenaje". El hoy famoso
STEEL DIVE 1970.
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El asunto es que lo han sacado "por todo lo alto", con una máquina muy buena (una NH35), con cristal de zafiro, súper-luminoso (diría que mejor que el original en luminosidad de doble esfera verde-azul) y a un precio de derribo (unos
U$S 250 o por ahí).
Tanto el SEIKO ORIGINAL, como la versión "homenaje", son muy buenos.
El problema -en mi caso particular-, es que me cansé de los relojes automáticos, que si los dejas en la caja un día, agotan la cuerda, y tienes que volver a ponerlos en hora, moverlos para activar la carga del muelles y tal y tal.
Si sólo usas ESE reloj, no hay problema... pero si tienes varios y te gusta ir cambiando, cada vez que llegas al modelo, tienes que ponerlo en fecha, hora, etc.
Prefiero los de batería y cuarzo, que los puedes dejar dos años sin usar, que siguen funcionando y a lo sumo tienes que mover uno o dos minutos el minutero.
Además, los relojes de movimiento, suelen ser más pesados, más caros, se rompen más frecuentemente, y sufren un mayor desgaste interno. Mucho trabajo por sólo una diversión.
Eso si, el CAPITAN WILLARD, es chulísimo, y por 200-250 dólares (en la versión homenaje), puede ser un regalito precioso, que va "de gratis" con toda una historia para contar.
EDITO PARA CORREGIR: Por error había puesto Scorsese: y un compañero más adelante, compadeciéndose de mi, me recordó que era
Coppola.
😉