Enrique Moris: el gurú del trading que promete riqueza desde Andorra y acumula denuncias
¿Cuántas veces has visto este anuncio en YouTube? Un tipo con pinta de vendedor de coches usados te promete que puedes ganar 500-800 euros al mes copiando sus operaciones, que te presta 100.000 euros para que inviertas por él y que, si no te convence, te regala un curso valorado en 500 euros. Suena a timo, huele a timo, y según los datos que circulan, es timo.
El negocio de las señales de trading y las cuentas de fondeo
Enrique Moris se presenta como un trader exitoso que vive en Andorra, un paraíso fiscal que le permite eludir a la CNMV. Su modelo de negocio combina tres patas: vender señales de trading por suscripción, ofrecer cursos de formación y, sobre todo, las llamadas "cuentas de fondeo". En vídeos promocionales asegura que te da 100.000 euros para que los administres y te quedas con las ganancias. Pero la letra pequeña es otra: los usuarios denuncian que, tras pagar 160 euros por un curso, les meten en un crédito de 2.000 euros sin su consentimiento a través de financieras como Sequra. Si dejas de pagar, empiezan las amenazas.
Según las informaciones que han salido a la luz, la OCU acumula miles de reclamaciones contra su empresa. La Comisaría de Elche estaría recopilando denuncias de toda España para una posible demanda colectiva. El argumento de que vender señales es legal se sostiene siempre que se haga con transparencia y sin promesas falsas; aquí el problema es que las promesas son falsas y los créditos, presuntamente fraudulentos. Algunos usuarios han denunciado que Moris amenaza de muerte a quienes lo critican, y que incluso ha hackeado cuentas de youtubers que se metieron con él.
¿Por qué sigue en YouTube? El refugio andorrano y la impotencia de la CNMV
La pregunta que muchos se hacen es por qué un personaje con este historial sigue campando a sus anchas en YouTube. La respuesta es que reside en Andorra, lo que complica cualquier acción legal por parte de las autoridades españolas. La CNMV ya tiene abiertos expedientes, según se menciona, pero la cooperación judicial con el principado no es inmediata. Mientras tanto, el "gurú" se frota las manos: invierte en anuncios en YouTube para captar nuevos incautos, y la plataforma sigue cobrando por esos anuncios sin filtrar.
La comunidad de inversores lleva años denunciándolo. Se dice que tiene un patrimonio autodeclarado de 50 millones de euros, una cifra que algunos ponen en duda. Con ese dinero, ¿qué necesidad tendría de vender cursillos de 160 euros? La respuesta es obvia: el negocio no es enseñar a tradear, sino engañar a personas vulnerables con promesas de ingresos fáciles.
El antídoto: Brave y el bloqueo de anuncios
Ante la impotencia de los organismos reguladores, la solución más práctica es técnica. Cada vez más usuarios recomiendan navegadores como Brave, que bloquean anuncios de forma nativa, o YouTube Revanced, que elimina la publicidad. La ironía es que el propio Moris financia sus anuncios con los ingresos de YouTube, y los usuarios que se quejan de verlo una y otra vez son los mismos que podrían dejar de verlo con un simple cambio de navegador. Pero mientras la CNMV no actúe, el bucle continuará: Moris invierte en anuncios, atrae a nuevos crédulos, y estos acaban en listas de morosos.
¿Hasta cuándo va a durar esta farsa? Las denuncias se acumulan, los afectados se organizan, y la CNMV parece mirar hacia otro lado. O quizás no puede mirar, porque el que está en Andorra es él. El día que un afectado decida ir más allá, puede que este castillo de naipes se derrumbe. Mientras tanto, si ves su anuncio, haz clic en "No me interesa" y, de paso, instala un bloqueador. Es más barato que el curso.