La vida no es algo que uno “pide” ni algo que uno “rechaza” desde antes de nacer: es un regalo, un misterio, y también un desafío. Lo que le da valor no es haber tenido la opción previa, sino lo que hacemos con ella una vez que la tenemos.
Vivimos en una sociedad en la que si algo no lo eliges, entonces carece de valor. Las antiestéticas y fuertes se hacen muyer para poder decir que ellas no trinc por elección y no por ser antiestéticas y fuertes. Y así con todo.
Pero resulta que hay un porrón de cosas que nos pasan en la vida, que no elegimos que nos pasen. Es curioso que son esas las cosas que más nos llevan a nuestros límites y nos hacen mejorar y pensar de formas diferentes, hasta en cierto punto le damos sentido.
No sé si en este ejemplo eres un boomer que te has comida la propaganda new age con patatas o eres la fuerte antiestética del ejemplo que decide hacerse muyer por elección. En cualquiera de los dos casos, estás a tiempo.