Pues igual tienes razón, me he ido por las ramas con el símil del mastín. Pero el del interventor y los cocos es más afinado y no lo he respetado.(mensaje citado en revisión)
El interventor controla la oferta de cocos, pone precio político, y cuando llegan pateras les da un coco en vez de exigirles que trabajen la tierra. Los economistas de salón lo defienden porque en su modelo "distribuyen la riqueza" mientras la isla se hunde en miseria real. A la gente que no llega a fin de mes la ponen de tertuliana para que eche espuma por la boca y así parezca que hay debate. Son marionetas subvencionadas o becarios de la complutense que nunca han visto una nómina de verdad.
Lo de […] lo hacen cada quince días cada vez que abren la boca en La Sens o Telecinco. La cuestión es cuándo el personal va a dejar de tragarse la fruta podrida y va a empezar a mirar al interventor con cara de pocos amigos.
