La mejor época para comprar online fue entre 2007 y 2014. ¿Por qué? Porque ya había la mejor accesibilidad para comprar algo online, estuvieras donde estuvieras. Sin impuestos, sin aranceles, ni restricciones por países y zonas, más problemas varios inventados después.
¿Qué fue lo que lo desgració todo a partir de 2014? LOS SMARTPHONES. Comprar por internet era perfecto cuando sólo lo podíamos hacer los pocos que tenemos un PC en casa. Fue empezar a comprar los usuarios habituales por su smartphone barato y empezar las subidas de precios, de tasas, de impuestos, de aranceles, bloqueos de países y regiones y su reputísima progenitora.
Lo peor fue cuando empezaron a bloquear sitios desde los que comprar online. Así, de repente, muchas tiendas dejaron de vender a España, o a Baleares/Ceuta/Melilla/Canarias, o a cualquier país que se les ocurriera. Me ha pasado de intentar comprar algo a Francia por Ebay y decirme que no envían a España

Luego vino el bloqueo de comprar a Reino Unido y EEUU si vivías en la UE, más o menos en torno a 2020-2021.
Eso es lo malo. Que ahora, después de estar años con facilidades para comprar online, han ido reduciendo las posibilidades. Imagina que quieres algo que sólo se produce o se vende en EEUU o Reino Unido. Pues mala suerte, porque te dejan fuera directamente o el papeleo para acceder al producto es TAN infernal, que no vale la pena pedirlo. Pero tampoco lo podemos comprar aquí porque no existe, o tarda AÑOS en llegar a las tiendas de aquí y venderse en España.
Menos mal que sigo teniendo opciones en Europa y Asia y no me ha vuelto a hacer falta pedir nada específicamente a EEUU o Reino Unido, porque, sino, me iba a fastidiar pero bien.
Esto es el perro del hortelano, que ni come, ni deja comer. A ver qué le importa al gobierno que yo me compre maquillaje gótico de marcas inglesas o estadounidenses. Pues nada, a pedirlo chino, aunque pinte peor.