En 2018 no insistías tanto, compañero.
Lo lleváis crudo los que esperáis que los Estados os subvencionen el que mováis el cuerpo, para ir al gym, a tirar los residuos o lo que sea, con un vehículo privado de más de 1.000 kg... desperdiciando energía, lo lleváis crudísimo. El que no pueda pagarlo, se queda sin coche. A eso vamos, y en los próximos años, vais a ver cómo se ponen de moda (forzada por la necesidad y la escasez), vehículos de 1 o 2 plazas, al estilo Steve Urkel, y ojo, que los que lleven estos, serán las clases medias/altas; los que menos tienen, a pie o en bici.
Antes van los camiones de mercancías, los autónomos que llevan furgonetas, la maquinaria agrícola, barcos de pesca, etc... que van con, oh casualidad, ¡diésel!