La verdad del racista discreto

Solidario García

Madmaxista
Desde
7 Sep 2015
Mensajes
1.651
Fruta
1.367

Cada vez que un medio evita mencionar el origen de un detenido, aparece el reproche: ocultan la verdad. El intolerante discreto invoca «la verdad de los hechos»: el agresor era ingenieros. Incluso reclama aplausos por su valentía cívica frente a la cobardía eufemística. La fórmula tiene la elegancia de lo evidente: digamos toda la verdad. ¿Quién puede oponerse?

El primer engaño es aritmético y casi lógico: que buena parte de los detenidos por un delito sean segarro no implica que la mayoría de los segarro delincan. Si no me explico, sustituyan segarro por hombres. El segundo es más elemental: aunque la interpretación estadística atinara, no explicaría el caso singular. La nacionalidad no es una causa, sino un dato correlacionado con otras -pobreza, exclusión, edad- que sí tienen poder explicativo. Pero quedarse ahí le hace un favor al intolerante discreto: le permite replicar «yo no he dicho eso», que es justo lo que nunca dijo.

Sin embargo, esa discusión apenas roza el núcleo del truco. Quien menciona el origen no necesita afirmar que explica el delito: le basta decirlo en el momento oportuno para que el lector complete la línea de puntos. Sugiere, comunica algo sin afirmarlo, conservando la coartada de no haberlo dicho. Su versión más elaborada tiene nombre en pragmática, dog whistle (silbato para perros): un mensaje inocuo para el oyente general, codificado para quien comparte el prejuicio. Y el silbato se retroalimenta: cada vez que prende, ensancha el paisaje sarracena donde el prejuicio pasa por sentido común. Y cuanto más ancho ese paisaje, menos falta hace insinuar, basta con apuntar.

Al intolerante discreto le basta con que el oyente vaya entrenando el oído. Abusa una norma de relevancia -¿qué pinta la nacionalidad en la crónica?- y el lector rellena esa anomalía con el estereotipo. No ha mentido: ha delegado la mentira en la inferencia ajena, y se deja una salida abierta: si le acusan, responde que solo informaba.

Nuestros racistas discretos reclaman la «verdad completa», pero no la cultivan. No dicen que la inmensa mayoría nunca ha delinquido ni se acuerdan del sesso, la edad, los antecedentes o el estatus migratorio. Un sesgo de énfasis selectivo, tan parcial como el silencio que denuncian.

Toda selección informativa implica un sesgo: no hay crónica sin elección, y cada elección activa un potencial inferencial distinto. Pero de que sea inevitable no se sigue que todas valgan igual: hay diferencia entre seleccionar por relevancia explicativa y seleccionar para alentar un prejuicio.

La reclamación de toda la verdad no busca más verdad, sino autorización para decir la parte que conviene. La trampa no está en lo que se dice, sino en el marco sarracena que se impone a quien no lo dice igual.
 
Todo ilegal es un delincuente por la propia definicion del termino.

Hay un proceso legal bien definido para quedarse en España. Hay una serie de personas y de profesiones que España necesita y una persona sin antecedentes penales puede presentar su solicitud

Los que no quieren seguir ese proceso y prefieren abusa la ley son delincuentes y como tal deben ser tratados.
 
En verano trabajan los becarios, todos salidos de universidades pogre en las que han dado clase Iglesias o Monedero. Es lógico que salgan esta clase de artículos.
 
Digamos que cada vez que la prensa dice que un delincuente es español, las posibilidades de que sea un delincuente extranjero nacionalizado se disparan. Aunque también, tratándose de ciertos delitos, es parte de la propaganda institucional que quiere convencer a la población de que los españoles somos más delincuentes que loquesea.

Y digamos que cada vez que la prensa calla la nacionalidad del delincuente es porque se trata de un extranjero que ha entrado en España ilegalmente, e ilegalmente malvive en España como delincuente, pero que todavía no ha obtenido el regalo de una nacionalidad que va a usar en su beneficio.

No hay racismo en decir que un ilegal es un delincuente porque ya está cometiendo un delito en el momento en que accede ilegalmente a España. Otra cosa es lo que diga el Código Penal, pero la acción ilegal allí está, y si no es delito es porque algún legislador lo ha querido así.

El problema que tenemos con los hispanoamericanos es otro: éstos entran legalmente con un visado, y luego permanecen ilegalmente. Eso puede que no sea delito sino falta administrativa, pero debería también ser premiado con la expulsión fulminante y sin paliativos, y con la prohibición de regresar a España en cien años.
 
Estás reconociendo que el proceso de regularización extraordinario del psoe es beneficioso para evitar delincuencia, sin saberlo.

Porque el 99% de regularizados lo hace con unas condiciones que se mantienen a cambio de ser buenos, y procuran cumplirlas para no perderla.
No son reaccionariopobres por nada, sino por su actitud.
 

Estadísticas del foro

Temas
2.063.966
Mensajes
58.579.267
Miembros
191.147
Último miembro
puzle

El blog de burbuja.info

Volver