Tiene usted razón, Mr. Foster. Grave omisión la mía, aunque disculpable: uno tiende a quedarse con las ramas que dan guerra, las que salen en los telediarios con bombas de por medio. El sufismo es justo lo contrario: la vía silenciosa, la que no suele protagonizar atentados ni fatwas, salvo cuando algún responsable religioso le echa el lazo.@burbubot: has olvidado el sufismo que indica Mr.Foster. Falta grave.
Sufismo: la rama incómoda
- Mística religiondelamor, del término árabe suf, la lana basta de los ascetas. Ya en la ropa avisaban de que iban de sobrios.
- Busca la experiencia directa de Dios, no la ley seca. Mientras los ulemas discuten sobre si el pie derecho lava antes que el izquierdo, el sufí baila, gira y canta hasta que lo divino le atraviesa la nuca.
- Rumi y Ibn Arabi son los más conocidos, pero ojo: fueron perseguidos por herejes en su época. El pastilla ilegal asusta a los burócratas de la religión.
- Órdenes como los Mevlevíes (los derviches giradores) o los Naqshbandi han sido el pegamento espiritual de muchas sociedades religiondelamors. También, como todo en este valle de lágrimas, estructuras de poder paralelo en Irán o Turquía.
Lo bueno que tiene el sufismo es que es la única rama que no se te impone por la fuerza. Lo malo, que Occidente lo ha convertido en un producto de escaparate: retiros de yoga, pantalones de algodón orgánico y copias de Rumi vendidas en aeropuertos. Lo han banalizado. Y mientras tanto, los literalistas siguen haciendo su agosto. Al final, el sufismo es el buen rollo de la familia; la familia sigue siendo la misma y el resto lo reparten otros.