Las de las ONGs y las de los observatorios de género podrían valer para esos trabajos.Alemania no funciona ya sin la mano de obra de sus trabajadores.
Hostelería, logística, asistencia domiciliaria, agricultura y casi todos los oficios dependen de la mano de obra extranjera. Si realmente se marchan la mitad de los 60.000 que hay en Sajonia, se para todo aquello y se va a la quiebra en cero coma. Casi todos los barrios se quedan sin comercios, alquileres, alumnos y recaudación municipal viable.
Pero lo importante es que los problemas de Sajonia no son los derivados de la inmi gración, son el envejecimiento y la despoblación. La edad media ya ronda los 48 años y los extranjeros representan aproximadamente el 10% de sus habitantes y el grueso de los que están en edad de trabajar en los sectores que he mencionado y en muchos otros más.
Y lo importante es el efecto contagio. En Alemania hay siete millones de forasteros, de trabajadores. Como vean que su status peligra y empiecen a marcharse se lía con todo lo mencionado y mil cosas más. Por eso Trump y Meloni no están deportando a prácticamente nadie. PORQUE ES IMPOSIBLE. ¿Vosotros si aquí echamos a todos los de fuera os pensáis ir a currar a los invernaderos de Andalucía por el SMI? ¿A limpiar baños todo el día por el SMI?
Que no, que os engañan por sistema. […]
En cuanto se redimensionen las administraciones públicas y se eliminen las subvenciones a organizaciones paraestatales habrá un excedente de personal al que se podría dedicar a esas tareas. Si hay forasteros es porque los y las nacionales prefieren evitar ciertos trabajos. En cuanto no tengan opción volverán a lo que nunca deberían haber abandonado.