El lunes dirá que ha pensado que no convoca elecciones porque es un hombre profundamente enamorado.Junts ha sorprendido y no han cedido sus principios. Parecía que iban a actuar como el PNV en la moción de censura ante Rajoy. Ya que podrían dar su brazo a torcer, pero no.
En cambio, Sánchez está entre la espada y la pared. Ya vendió a España por 7 votos, y ahora tiene que vender a Mari Carmen que es el icono generacional de la izquierda.
Si Sánchez no va a elecciones, se convertirá en el felpudo de la crisis de la vivienda.
