La solución que hace falta en España nunca podrá ser democrática ni pacifica
Precisamente, pero no voy a derramar mi sangre o la de mi familia por “vosotros”, los que simplemente por miedo a ser etiquetado de reaccionariod o magufos señalabais a quienes decidimos sobre nuestro cuerpo en contra de vuestra opinión durante la esa época en el 2020 de la que yo le hablo.
Sé que eres burbujo, pero recuerda que se vacunó el ochenta y no sé cuánto porciento de la población. Te meto en el saco solo por darle dramatismo al comentario, como hace el perro.
A lo que voy: que sí, que yo puedo tener mis bitcoñitos sin kyc y metales sin declarar como hace setapé y también puedo pedir recibo en lugar de factura para pagar sin IGIC a mi cuenta y riesgo renunciando a la garantía del servicio o cultivar hierba en casa, pero hay millones que me denunciarían encantados y, peor aún, miles si no cientos de miles que apretarían el gatillo a la orden del comisario político de turno. Todo esto se trata de la suma de todas las pequeñas acciones individuales. Y yo no puedo influir en la masa, sí, con mucha suerte y tesón, en mi entorno.
Sí, la peña es zascandil y por ello manipulable en extremo. Pero para manipular necesitas muchísimo dinero y estar dispuesto a perderlo todo.
Por todo ello, ¿por qué los votante esperáis de los abstencionistas el valor del que vosotros mismos carecéis? No somos héroes, simplemente queremos hacer nuestra vida sin participar en el circo en todas y cada una de sus pruebas.
Votar en España (y en casi cualquier país) es relegar (que no delegar). Es un acto estéril aunque os convenzáis de lo contrario. En cuanto termine el recuento, una figura poderhabiente tomará el control durante 4 años sin que podáis, si quiera, juzgarlo por prevaricar o colaborar con los enemigos en la destrucción del país.