Así es, de nada sirve hacer más vivienda si sigue llegando más gente de fuera. Los que ya están aquí, tanto forasteros como autóctonos, seguirán viviendo de forma precaria. Al final, no es tanto un problema de que haya poca vivienda, sino de las leyes y permisividad con el delincuente que ocupa, con el que no paga y puede pagar, etc. El problema del precio elevado se solucionaria con seguridad jurídica y leyes lógicas que protejan los derechos de los propietarios, porque así habrá más oferta y los precios bajarán de forma natural.
