Un movimiento realmente preocupado por el futuro de España señalaría que hemos llevado la economía a una mezcla entre la especulación y la precariedad, que hemos destruido la capacidad energética, la industria, la agricultura y la investigación, y también indicaría que dentro de la Unión Europea y el euro es muy difícil revertir todo eso; recordaría que sin potencia industrial, sin soberanía, sin fronteras, sin ejército y sin economía productiva es muy difícil que exista una comunidad con acceso a una vivienda digna.
Y que eso solo es posible con mucho esfuerzo, con políticas migratorias estrictas, reconstruyendo España con un plan a largo plazo, y con una sociedad que rechace de plano la mentira y la propaganda y comience a pensar.
El resto es demagogia para aprovecharse, pero el pueblo español hace muchos años que se ha convertido en una masa incapaz de pensar y mucho menos de pensar a largo plazo; iremos al matadero, incluso los que hoy festejan su bienestar sobre la ruina de la nación.
En los tiempos oscuros que se avecinan no serán necesarios ni políticos, ni tertulianos televisivos, ni ONGs, ni fundaciones, ni panfletos de propaganda.
España desaparecerá, ya casi lo ha hecho, transformada por una amalgama de culturas, y en lo que un día fue nuestro país prevalecerán sus costumbres, sus recuerdos y sus tradiciones.
Nos lo merecemos, por haber despreciado la herencia de nuestros abuelos, por corruptos, individualistas e irresponsables.
Y ahora vamos, a demostrar una vez más vuestra necedad en la "fiesta de la democracia".