Pero tus padres o descendientes en una lista de espera de un par de años....... Y todavía no arden las calles
Un trabajador del consulado en México: «Piden nacionalizarse para ir a España a operarse»
Un empleado revela a THE OBJECTIVE el interés real de muchos de los solicitantes de la 'ley de nietos'(imagen visible para usuarios registrados)
Imagen distorsionada de la persona entrevistada. | TO
El coladero en la concesión masiva de pasaportes españoles en el extranjero suma un nuevo capítulo de irregularidades que salpican a la gestión del Ministerio de Exteriores y a la aplicación de la polémica ley de nietos. Si en los últimos días THE OBJECTIVE destapaba cómo el Consulado General de España en México otorgaba la ciudadanía de forma exprés a descendientes de familiares emigrados en el siglo XIX, alteraba las fechas de las solicitudes fuera de plazo o dispensaba tratos «vip» a políticos aztecas, un testimonio interno vuelve a acorralar a los responsables de la diplomacia española. En esta ocasión, un empleado consular con acceso directo a la tramitación administrativa detalla cuáles eran las verdaderas motivaciones de quienes acudían a la oficina diplomática para obtener el pasaporte europeo. Lejos del espíritu de reparación histórica, el testigo confirma que un nutrido volumen de expedientes respondía a meros intereses de conveniencia personal, con la complacencia de los altos mandos diplomáticos.
«Operarse en la sanidad española»
Entre los motivos más flagrantes revelados por el trabajador consular destaca el uso del pasaporte español para recibir atención médica gratuita en el sistema sanitario público español. La fuente consultada por este diario explica que en la oficina recibían correos electrónicos en los que los propios interesados pedían agilizar o «adelantar expedientes que habían entrado», alegando problemas de salud de los solicitantes o sus familiares directos.El objetivo no era otro que volar a España para ser tratados quirúrgicamente. «Hubo varios casos en que se pedía por email que se adelantaran esos expedientes que habían entrado porque a lo mejor tenía el descendiente o la hija o esa misma persona algún problema de salud y quería venir a España a poder operarse o a que le dieran tratamiento en la sanidad pública», asevera el testigo en declaraciones exclusivas a THE OBJECTIVE.
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El empleado califica esta práctica como un abuso directo al contribuyente español, acentuado por las notables diferencias entre ambos sistemas sanitarios: «Llama la atención porque aquí en México la sanidad no es precisamente buena. Entonces aprovechaban esa situación para ir a España y, obviamente, el correspondiente gasto a los bolsillos de los españoles y de los contribuyentes y engrosar las listas de espera».
Expedientes VIP que esquivaban el filtro
Pero la atención médica gratuita no era la única pretensión de quienes acudían a la ventanilla del consulado. El trabajador señala que existía «muchísima gente» cuyo único propósito era obtener el pasaporte español por razones de movilidad internacional y conveniencia logística. «Es por tener un pasaporte español y poder ir a los Estados Unidos sin necesidad de visado», denuncia el empleado, refiriéndose a las ventajas del programa de exención de visado que disfrutan los ciudadanos de la Unión Europea para ingresar en suelo estadounidense.(imagen visible para usuarios registrados)
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A este interés particular por sortear las restricciones migratorias de Estados Unidos se unía, según la misma fuente, una red de influencias y amiguismo desplegada desde la propia cúpula del consulado y de la embajada. El diplomático en jefatura y la red consular habrían utilizado la concesión de la nacionalidad por la ley de nietos como una moneda de cambio para estrechar lazos y tener ascendiente entre la élite social y política del país azteca. «Nos venían muchos expedientes de personas que son influyentes en la vida pública mexicana, tanto políticos, sobre todo de partidos afines a Morena, que es el partido actualmente en el poder».
El testigo interno detalla ante este periódico cómo las solicitudes de personajes influyentes recibían una tramitación paralela y privilegiada que esquivaba cualquier control rígido de los trabajadores del consulado. Se nacionalizaba a personas del ámbito cultural, empresarial y político de izquierdas sin verificar fehacientemente su ascendencia ni la condición de exilio durante el franquismo de sus antepasados.
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«Se realizaba con mucha gente y nos venían muchos expedientes de personas que son influyentes en la vida pública mexicana, tanto políticos, sobre todo de partidos afines a Morena, que es el partido actualmente en el poder. También gente de artes o similares, no sabemos si supongo para conseguir algún tipo de beneficio o rédito político de cara al Gobierno mexicano», remarca la fuente consular.
La mecánica para bendecir estas solicitudes VIP evitaba intencionadamente la supervisión ordinaria de los funcionarios encargados de evaluar la documentación. Según relata el trabajador, era frecuente que las citas no pasaran por los cauces habituales ni fueran sometidas a la reflexión y análisis de la plantilla. «Era habitual que se pusieran en citas extraordinarias o que se le diera un trato de favor. Muchas veces ni siquiera esos expedientes pasaban por nuestras manos», concluye el testigo.
(imagen visible para usuarios registrados)Mensaje interno enviado a los trabajadores del consulado de España en México.
Las cifras oficiales, desmontadas desde dentro
Por si el mal uso de la sanidad pública y el trato preferente a las élites no fueran suficientes, el testimonio del empleado del Consulado en México golpea directamente al corazón de los datos defendidos por el Ejecutivo de Pedro Sánchez ante el Tribunal Supremo. Preguntado sobre si la plantilla y la red consular dan crédito a la cifra oficial de 163.000 nacionalizados en todo el mundo aportada por el Gobierno bajo el amparo de la controvertida instrucción impulsada por Sofía Puente, el testigo desmiente de forma tajante el balance gubernamental: «La cifra es muchísimo superior al número que se ha dado, porque tengamos en cuenta que, entre otros, el consulado de Argentina trabajaba 12 horas y agarraba muchísimos más expedientes que el consulado de aquí de México».El trabajador remarca que dar por buena la cifra oficial de 163.000 concesiones supone ignorar el verdadero ritmo de trabajo de las principales delegaciones diplomáticas en América Latina. Explicita que solo consulados como el de Argentina operaban a destajo durante jornadas de hasta 12 horas diarias, absorbiendo un volumen de solicitudes sustancialmente mayor que el de México, que estima que se nacionalizó a unos 60.000 mexicanos.
Estas revelaciones ponen de manifiesto cómo la flexibilización de los criterios probatorios impulsada desde el Ministerio de Justicia —mediante la directriz redactada en su momento por la hermana del ministro Óscar Puente— no solo abrió la puerta a descendientes de emigrados del siglo XIX o a expedientes fuera de plazo, sino que convirtió la entrega de la nacionalidad española en una herramienta discrecional y opaca. Un coladero masivo donde se han ocultado las cifras reales mientras prevalecían el trato de favor a personalidades afines al poder, la exención de visados internacionales y el turismo sanitario a costa del erario público español.
Un trabajador del consulado en México: «Piden nacionalizarse para ir a España a operarse»
El coladero en la concesión masiva de pasaportes españoles en el extranjero suma un nuevo capítulo de irregularidades que salpican a la gestión del
