Cayetana Álvarez de Toledo ha despedido en X a Fátima Báñez como "una reformista valiente" y "una mujer de Estado" tras confirmarse la muerte de la exministra de Trabajo del PP en el accidente de Urda. El elogio llega desde una marquesa que milita en el mismo partido y que ha hecho de la crítica interna su marca.
La noticia es la muerte de Fátima Báñez, exministra de Trabajo del PP entre 2011 y 2018, en el accidente ferroviario de Urda. La confirmación la dio la propia Cayetana Álvarez de Toledo en X, donde la despidió como "una gran gestora", "una reformista valiente" y "una de las personas más buenas, nobles y cariñosas que he conocido". El mensaje no es una esquela cualquiera: lo firma la marquesa de Casa Fuerte, diputada del PP y una de las voces más críticas con la dirección de su partido.
Quién era Fátima Báñez
Báñez ocupó la cartera de Trabajo durante los gobiernos de Mariano Rajoy y su nombre quedó ligado a la reforma laboral de 2012, la que abarató el despido y flexibilizó la negociación colectiva. Después dejó la primera línea y pasó al sector privado. Su muerte en un siniestro ferroviario convierte el adiós en un gesto político: quien elogia es una diputada que ha cuestionado públicamente el rumbo del PP.
El elogio como posición
Álvarez de Toledo no elogia a una rival ideológica, sino a una compañera de partido con la que compartió escaño y discrepancias. El texto insiste en lo personal —"buena, noble, cariñosa"— y en lo profesional —"gestora", "reformista"—. Es un cierre de filas en clave afectiva que también recuerda el peso del ala reformista del PP en materia laboral.
La política económica española de la última década no se entiende sin esa reforma de 2012, defendida por unos como receta contra el paro y criticada por otros como precarización. El adiós de Báñez llega con esa factura aún abierta.