En el mundo institucional (i.e., la gente con pasta) está muy extendida la práctica del hedging, lo que podríamos traducir para entendernos rápido como "no poner todos los cigot en la misma cesta".
Ellos nunca compran un sólo instrumento aislado (por ejemplo bonos, futuros, o lo que sea) sino que siempre suelen "hacer una cartera" (por así llamarlo). Muchas veces incluso sus propias normas de funcionamiento interna se lo exigen, tal que "el fondo de inversión Smithson, Peponian & Co. nunca deberá tener más de un 25% invertido en bonos, más de un 30% en índices europeos, más de un ... etc . etc. ".
Así que cuando ocurre uno de estos raros eventos en los cuales se interesan por un instrumento concreto (en este caso, bonos a 2 años) muchas veces se ven "obligados" a comprar junto con los bonos otro % determinado de otros instrumentos.
Por eso todos los algoritmos se vuelven locos: porque los índices suben, esencialmente, "mágicamente", sin ningún tipo de matemática subyacente, dado que el "tomate" está en otro instrumento, que es el que está creando la asimetría.