El arreglo de Altozano que convierte el himno español en una elegía
Un cambio de apenas dos acordes convierte la Marcha Real en una pieza elegante y melancólica, según su autor. La versión en tonalidad menor ha provocado un intenso debate sobre si un himno nacional debe sonar así.
Para unos, el arreglo es “psicodélico” e inapropiado para un himno. Para otros, “suena triste” y parece un “Requiem por España”.
La letra, el eterno debate
La ausencia de letra es otro punto del debate. Algunos consideran que el himno no puede considerarse tal sin ella y proponen alternativas como el himno de la Comunidad Valenciana, que tiene letra y “mayor epicidad”. Otros defienden que la música basta.
Pero el dato que descoloca viene de la técnica: no es solo cambiar un par de acordes. Se ha transformado la melodía y la armonía a tonalidad menor, un recurso que Mahler usó en el tercer movimiento de su Primera Sinfonía para convertir “Frère Jacques” en una marcha fúnebre. Así, la “elegante” versión de Altozano se convierte en una marcha por España. Un himno, dicen, no debería sonar así.