Las joyas de Zapatero: la tasación judicial de 1,3 millones que desmonta su versión
La contradicción es tan brutal que cuesta creer que alguien pensara que podía salir bien. El expresidente José Luis Rodríguez Zapatero aseguró ante el juez que las joyas que guardaba en una caja de seguridad valían unos 30.000 euros y que procedían casi todas de una herencia familiar. La tasación pericial encargada por el juzgado acaba de fijar su valor en 1.300.000 euros. Cuarenta y tres veces más.
El agujero de la herencia y el origen de las piedras
Según la documentación del caso, solo un anillo de escaso valor y varios relojes entran en la categoría de herencia familiar. El resto —rubíes, esmeraldas y diamantes de gran tamaño— no tienen justificación documentada. La pregunta que planea sobre el procedimiento es inevitable: ¿de dónde salieron? El debate en torno al caso apunta a que muchas de estas piezas podrían ser regalos de mandatarios extranjeros durante las visitas oficiales de Zapatero, en particular de países árabes y de Venezuela. Si así fue, legalmente deberían haber sido declaradas al patrimonio y, en su caso, tributar por ellas. La Agencia Tributaria no consta que recibiera notificación alguna.
La defensa del expresidente ha optado por una estrategia que los expertos califican de arriesgada: impugnar la validez de las pruebas periciales en lugar de discutir el fondo de la acusación. Según fuentes jurídicas, esta táctica suele emplearse cuando no hay una coartada sólida sobre el origen de los bienes. En la práctica, supone reconocer de forma implícita que la propiedad es real, pero intentar que el proceso penal naufrague por un defecto formal.
El impacto político y el horizonte del PSOE
Aunque el caso está judicializado, el coste político ya se ha dejado sentir. La imagen de un expresidente socialista acumulando joyas sin declarar resuena mal en un partido que ha hecho de la lucha contra la corrupción uno de sus ejes. Hay quien sostiene que, incluso si Zapatero logra esquivar la condena mediante la nulidad de pruebas, el daño reputacional para el PSOE es difícil de reparar. La ciudadanía, rema este argumento, ya ha formado un juicio: un político que dice tener 30.000 euros en joyas familiares y resulta que atesora un millón largo en piedras preciosas no cuenta toda la verdad.
No faltan voces que recuerdan que los regalos institucionales a presidentes de gobierno no son propiedad personal, sino que deben ser declarados y, en muchos casos, ingresados en el patrimonio del Estado. El antecedente del expresidente argentino Carlos Menem, condenado por no declarar joyas recibidas durante su mandato, sirve de referencia para los que creen que el caso puede ir a más.
¿Cuánto valen realmente esas joyas?
Un detalle que añade más leña al fuego: la tasación de 1,3 millones se ha hecho en condiciones de «venta forzosa», lo que significa que el precio real en una subasta abierta podría ser muy superior. Según expertos del sector, las joyas de alta calidad pueden multiplicar su valor por veinte o treinta veces si se venden en una gran casa como Sotheby’s o Christie’s. Es decir, el patrimonio oculto de Zapatero rondaría, según estas estimaciones, los 20 o 30 millones de euros. Una cifra que, desde luego, no se corresponde con la de un expresidente que siempre presumió de austero.
Con estos datos sobre la mesa, la estrategia de defensa basada en la nulidad de pruebas parece la única salida. Pero como ya advierten algunos analistas, ganar el pleito no significa ganar la batalla de la opinión pública.
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