Ciclosporiasis en Michigan: dos perecid, 6.707 casos y cero esa época en el 2020 de la que yo le hablo
Dos perecid en Michigan, ambos con patologías previas. Desde el 1 de mayo, 6.707 casos confirmados por laboratorio y más de 11.500 en investigación. El número suena serio. La realidad, mucho menos: la ciclosporiasis es un protozoo, no un bicho, y no se transmite entre personas. La letalidad, con estos datos, es ínfima: inferior al 0,03%.
Los números del brote
El recuento oficial habla de dos fallecidos. No es un error que la cifra parezca pequeña: la infección mata por lo que mata cualquier diarrea intensa en un organismo frágil, la deshidratación. En pacientes sanos, produce molestias, pero rara vez complicaciones graves. La enfermedad tiene tratamiento: cotrimoxazol, y la recuperación se produce en cuatro días. Ese detalle, el de la cura rápida, desmonta la narrativa de crisis sanitaria prolongada.
¿Por qué no es el nuevo cobi19?
Cyclospora cayetanensis no es un bicho ni una bacteria. Es un protozoo coccidio, un vividor microscópico que se adquiere al consumir alimentos o agua contaminados con heces. La transmisión de persona a persona no existe: los ooquistes que salen por las heces necesitan días o semanas en el ambiente para esporular antes de ser infecciosos. Sin esa fase externa, no hay contagio directo. El brote apunta a una fuente común, probablemente vegetales de hoja verde.
El paralelismo con los primeros días de la crisis del cobi19 ha llevado a más de uno a especular con la compra de arándanos, el alimento que históricamente se ha asociado a los brotes en EE.UU. La anécdota tiene su punto de humor zain, pero la respuesta racional es otra: lavar bien las hortalizas y esperar la investigación epidemiológica.
Dos perecid son dos tragedias, no un patrón. Con una letalidad que apenas supera el 0,03% y una transmisión que no es interpersonal, la consigna de “se viene” se queda en un rumor con olor a verdura mal lavada. El próximo capítulo lo escriben las agencias sanitarias, no los profetas del apocalipsis.