46.000 toneladas de basura francesa enterradas en suelo agrícola: cuatro detenidos
El Seprona ha detenido a cuatro personas acusadas de enterrar 46.000 toneladas de residuos procedentes de Francia en terrenos agrícolas de Sant Esteve Sesrovires (Barcelona). La operación, que ha tardado en llegar pese al volumen masivo de vertidos, reabre el debate sobre la capacidad de control de las autoridades ante delitos ambientales a gran escala.
Según los cálculos aportados por fuentes del caso, con una media de 20 toneladas por camión, el trasiego habría requerido unos 2.300 viajes. Una cifra que difícilmente pasa desapercibida, sobre todo si se compara con la escasa vigilancia que, según algunos análisis, se aplica a infracciones menores como la recogida de plantas silvestres.
La trama encaja en un patrón conocido: residuos de países con mayores costes de tratamiento se desvían de forma ilegal hacia territorios con controles más laxos. El negocio es muy rentable y las penas, en la práctica, irrisorias. La pregunta que queda en el aire es cómo 2.300 camiones pudieron cruzar fronteras y depositar su carga sin que los sistemas de inspección saltaran hasta alcanzar las 46.000 toneladas.