La supuesta invasión de Melilla que agita las redes
¿Está Marruecos planeando una entrada masiva en Ceuta y Melilla este verano? Un vídeo que circula en internet asegura que 60.000 personas migrantes se preparan para cruzar la frontera. La cifra no aparece en ningún parte oficial, pero el revuelo ya condiciona el debate político. La tesis que se difunde apunta a un plan del rey Mohamed para hacerse con las dos ciudades, una reclamación que Marruecos nunca ha retirado por la vía diplomática.
El relato se cruza con una acusación grave contra el presidente del Gobierno: un supuesto chantaje con un vídeo de contenido sexual. No hay pruebas públicas, y quienes lo repiten no las aportan. El eco es inmediato: alimenta la desconfianza hacia el Ejecutivo y, para algunos, explicaría cada partida de cooperación con el país vecino.
Frente a eso, hay lecturas que interpretan la crisis migratoria como un arma marroquí, no como un deseo de los propios migrantes. «Quien quiere es Mohamed», se resume: quienes cruzan buscan Europa, no quedarse en Melilla o Ceuta. La gestión política queda atrapada entre la exigencia de control y la falta de competencias reales de los ayuntamientos.
La discusión deriva hacia Vox y la UE. Unos sostienen que la formación no ha actuado en las regiones donde gobierna porque carece de competencias; otros responden que la verdadera soberanía exigiría salir de la UE y la OTAN, algo que tampoco hacen los partidos conservadores europeos, como muestra la gestión de Meloni en Italia.
El resultado es un cóctel de datos sin verificar, promesas electorales y geopolítica de salón. Mientras tanto, el vídeo sigue. Nadie ha explicado cómo entrarían 60.000 personas sin que la Guardia Civil se enterara. Puede que la respuesta sea más simple: no hace falta que el plan exista para que el pánico cumpla su función.