Ceuta, la manifestación y la identidad: ¿dónde están los inmigrantes?
La manifestación de esta tarde en la plaza de Cibeles, convocada en defensa de la soberanía española sobre Ceuta, reunió a miles de personas. Sin embargo, entre la multitud no se vio ni un solo rostro de origen inmigrante. Una ausencia que, para algunos, confirma que la integración es un mito.
La integración como espejismo
Hay quien sostiene que incluso los inmigrantes más integrados, aquellos que trabajan, tienen familia y llevan años en España, no sienten el país como propio. Se argumenta que su presencia se debe a intereses económicos y que, cuando se trata de defender símbolos nacionales, desaparecen. Un tuit compartido durante la protesta lo resumía: «No, no son nuestros “hermanos espirituales”». Otro, más explícito, amenazaba con devolver a alguien a su país de origen. Estas muestras reflejan una percepción de que la identidad española es excluyente.
El trasfondo político
La protesta también ha servido para señalar la hipocresía de algunos sectores. Se apunta que ciertos partidos nacionalistas, como Vox, y líderes como Feijoo o Abascal, estarían dispuestos a ceder Ceuta a cambio de un pacto de gobierno. Esta crítica, aunque minoritaria, añade un matiz: la defensa de la soberanía no siempre es tan firme como parece.
La pregunta que queda es si la identidad nacional se puede compartir o si siempre será un club exclusivo. La respuesta, de momento, sigue abierta.