Un guardia municipal de Donostia, absuelto de violar a una compañera en las fiestas de Bilbao
La Audiencia Provincial de Bizkaia ha absuelto a un agente de la Policía Municipal de Donostia acusado de violar a una compañera durante las fiestas de Bilbao. El tribunal, en una sentencia fechada el 21 de julio de 2026, no cuestionó la credibilidad de la denunciante, pero consideró que no existían pruebas suficientes para acreditar que el acusado supiera que ella no consentía las relaciones sexuales. El fallo se apoya en la falta de evidencia directa y en el contexto de consumo de alcohol por ambas partes.
El argumento del tribunal: insuficiencia probatoria
La resolución judicial aplica el principio de presunción de inocencia. Aunque la versión de la denunciante no fue desacreditada, los magistrados concluyeron que el relato no bastaba por sí solo para destruir la presunción. La sentencia subraya que, en el marco de una noche de fiesta con ingestión de alcohol, no se pudo determinar que el acusado hubiera percibido una falta de consentimiento. Este criterio ha reabierto el debate sobre cómo los tribunales valoran el consentimiento cuando media intoxicación etílica.
El papel del alcohol en la valoración del consentimiento
El consumo de alcohol es un factor recurrente en casos de agresiones sexuales. En este caso, la defensa argumentó que ambos agentes habían bebido y que no había indicios de violencia o coacción. La acusación sostuvo que la denunciante, por su estado, no podía prestar un consentimiento válido. El tribunal optó por una interpretación restrictiva: sin prueba de que el acusado conociera la incapacidad de la víctima, no cabía condena.
Reacciones y posibles recursos
La absolución ha provocado reacciones enfrentadas. Colectivos feministas consideran que la sentencia establece un estándar probatorio demasiado elevado para las víctimas. Por otro lado, sectores jurídicos defienden que el fallo es coherente con el derecho penal. La denunciante podría recurrir ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco. El caso, por ahora, queda abierto.