La Velada del Año: el negocio de los patrocinios tras el espectáculo
¿Por qué marcas como Cerave, McDonald's, Mahou o Revolut invierten en un evento de boxeo entre influencers? La Velada organizada por Ibai Llanos ha demostrado ser una máquina de generar audiencia joven, y las empresas lo saben. La lista de patrocinadores, que incluye desde cosmética hasta comida rápida y fintech, refleja una estrategia de marketing dirigida a un público esquivo para la publicidad tradicional.
Un escaparate para marcas que buscan a los zoomers
Marcas como Cerave (cuidado de la piel) o Idealista (comparador de precios) no son habituales en eventos deportivos convencionales. Sin embargo, la Velada atrae a millones de espectadores jóvenes que han emigrado de la televisión lineal. Para estas empresas, el patrocinio no es solo visibilidad: es asociación de marca con entretenimiento digital de masas. Incluso marcas de gran consumo como Mahou o Coca-Cola refuerzan su presencia en el ecosistema del streaming.
El debate sobre la explotación de la imagen física
Paralelamente al aspecto comercial, el evento genera controversia por el enfoque en la apariencia física de los participantes, especialmente de las boxeadoras. Mientras algunos consideran que forma parte del atractivo del espectáculo, otros critican que se reduzca a las participantes a su físico, desviando la atención del deporte. La tensión entre marketing y respeto a la persona es un tema recurrente en este tipo de producciones.
Rendimiento económico y audiencia
Con una lista de patrocinadores que abarca sectores diversos, la Velada demuestra que el modelo de negocio de los eventos de influencers es rentable. La combinación de entretenimiento, marcas y redes sociales crea un círculo virtuoso: más audiencia atrae más patrocinios, y estos financian un espectáculo cada vez mayor. La pregunta es si este crecimiento puede sostenerse sin caer en la hipersexualización o la banalización del deporte.
Ironía seca: Al final, el negocio funciona, pero el debate sobre hacia dónde va el entretenimiento sigue abierto. Como diría un viejo anuncio: que inventen ellos.