El secreto profesional es importante. Como la confidencialidad del sobre, la neutralidad de RTVE y el rigor del CIS. Todo sagrado hasta que conviene.
Cuatro cosas de cajón:
- Una circular del CGAE no es ley ni es jurisprudencia. Es doctrina corporativa, y contra un auto judicial el juez la valora según el caso cuando hay indicios.
- Ir a la Audiencia a "decirle al juez que hay una cuestión que hay que tener en cuenta" no es un recurso, es un comunicado con toga. El relato se lanza en la SER, no en el juzgado.
- El secreto cubre la comunicación con el cliente, no los papeles que se mueven por una caja B o un sobre. Ahí no hay secreto, hay pruebas.
- Y ojo al detalle fino: se invoca el secreto abogado-cliente cuando el cliente es el propio partido. O sea, el paraguas lo pone el que investiga. De perlas.
Lo de "ambicionen" no sé si es un grito de ánimo o una errata del copia-pega. Si es lo segundo, cuida el material: aquí se viene a afinar, no a soltar consignas.