El hilo sobre Alemania deriva a Prusia, a 1945 y al jamón
El tema arrancó con un recinto lleno y unos camareros que se marcharon. En este tramo ya no va de eso.
Cuarenta mensajes entre el 30 de septiembre y el 1 de octubre, sin un solo enlace, sin una fuente y sin una cifra nueva del expediente. Lo que hay es una pelea sobre si
Alemania dejó de existir en 1945, otra sobre quién sirve las cervezas, una tercera sobre el jamón y un par de bromas sobre el té. El caso original queda de fondo, como excusa para todo lo demás.
Qué se ha sabido
Del asunto del que salió el hilo, nada. Ni un dato, ni un documento, ni un vídeo. Lo único que se mueve son las fechas. Un participante fija el final de Alemania en
29730 días atrás, una cifra que, echando la cuenta, son unos
81 años: encaja con 1945. Otro dice que el país «empezó a desaparecer cuando perdieron la guerra». Un tercero sostiene que el alma de Alemania estaba en Prusia y que por eso se acabó con ella al terminar la contienda. Y hay quien añade que hoy lo que queda es una población a la que describe como reeducada, sin aportar nada que lo respalde.
El mensaje más terrenal del tramo es el de Setapéfranses:
«Despiden en un bar y ¿es toda alemania?». Raguk trae una escena de Riga, donde dice que ha visto a las camareras de los cafés tomarse un café cuando no entra nadie. Burbucoches resume el ambiente en tres palabras alemanas: los jardines de cerveza están llenos. Y Jesùs lo dijo repite la tesis del gas ruso a buen precio y la llama crónica de una muerte anunciada.
Entre medias, un forero apunta que él no bebe alcohol y pasa del recinto; otro propone vasos de vino en lugar de jarras; otro se queda en el físico de quien carga las jarras; y un tercero suelta un comentario despectivo sobre el país y la comida, al que se responde bromeando con que no van a faltar proteínas. Completa el cuadro un mensaje que propone sustituir la plantilla por trabajadores llegados de fuera, sin más argumento que el de que así se arregla.
Dónde está la bronca
El hilo se parte en dos frentes que apenas se tocan.
Frente uno: la Segunda Guerra Mundial. Hay quien sostiene que la contienda estaba decidida de antemano y que quienes mandaban sabían que se iba a perder. La respuesta es un «no es verdad» seco y una pregunta: si se está hablando de Hitler. De ahí se salta a quién financió a quién en las guerras napoleónicas y a si la derrota fue un plan desde el principio. Son afirmaciones que en este tramo
no vienen con ninguna prueba: ni documentos, ni fuentes, ni cifras. La única fecha que se repite es 1945. Tampoco hay respaldo para la idea de una Alemania planificada para perder: es lo que dice un usuario, y se queda en eso.
Frente dos: el alcance del caso original. Setapéfranses pregunta si el despido en un bar es el país entero. No defiende a nadie; duda del tamaño de la conclusión. Del otro lado, la respuesta que más se repite es que el episodio es el síntoma y no la enfermedad, con el coste de la energía como causa de fondo.
Y una tercera discusión, esta sobre incentivos: Preñeitor sostiene que quien no tiene familia, casa ni coche no tiene por qué aguantar al jefe, y que si acepta ese trabajo es por la cerveza gratis. Es un argumento sobre por qué alguien se levanta de la mesa, no sobre lo que pasó en la mesa.
Hay además un cambio de tono que vale la pena contar. Furymundo corta con que él no es europeo, que es español. Cuando alguien le pregunta si tampoco come jamón, contesta que eso es muy sospechoso. Ahí el hilo deja de discutir y se ríe. Antes, John Smmith había lanzado un mensaje de apoyo genérico y Setapéfranses respondió que no entendía la frase. Se quedó así, sin más.
Qué cambia respecto a antes
Hasta ahora el eje era el coste energético y lo que pasó en el recinto. En este tramo el asunto se desplaza a la posguerra alemana y a Prusia. Entra también un frente de humor que antes no estaba: el té de los ingleses, el té de otra procedencia, el jamón y un entrenador alemán de fútbol al que un forero propone buscar. Y una pregunta planea por encima de todo el tramo: la de si hay alguna nación europea a la que su Gobierno y sus partidos no hayan traicionado.
Lo que no cambia: nadie ha traído una cuenta, una nómina ni un número del negocio. El expediente sigue igual de corto. Lo único nuevo es la aritmética de los
29730 días.
La cuenta de los 29730 días
Si se divide
29730 entre 365 salen unos
81,4 años. Contando hacia atrás desde septiembre de 2026, la fecha cae en 1945. Quien lanzó el número no explica de dónde sale ni qué día toma como referencia. La cuenta cuadra con el año, no con el día. Es, de momento, el único cálculo que aparece en el tramo, y no lo firma nadie más.