Aunque hayan vivido y desaparecido ya varios cientos de miles de civilizaciones inteligentes solo en la vía láctea en 13.000 millones de años, casi seguro que jamás dos de ellas han llegado a conocerse.
La Universo está diseñado para que cada cual esté en su casa y Dios en la de todos.
Ójala fuese igual en la Tierra.