AliExpress se carga a impuestos: hasta un 50% de recargo
¿Sigue siendo AliExpress el paraíso del low cost? Los últimos cambios en la tributación de importaciones han puesto patas arriba la ecuación de ahorro para los compradores habituales. Según los datos que circulan entre los consumidores más avezados, un pedido que antes salía por 12,84 euros ahora incluye un recargo de 3,63 euros solo en impuestos. Y atención al sumatorio: un 30% de arancel más el 21% de IVA, lo que eleva la carga fiscal total al 50% del valor del producto.
La letra pequeña es aún más sangrante: si pides dos artículos desde almacenes distintos, pagas dos veces el impuesto de importación, algo que muchos descubren en el momento de pagar. Algunos comercios integran ya el cargo en el precio final, pero no avisan, con lo que el cliente se encuentra con un sobrecoste que no esperaba.
Las reacciones no se han hecho esperar. Hay quien lo ha dejado: “he desinstalado la app”. Otros, más pragmáticos, señalan que incluso con ese 50% de recargo, el producto sigue saliendo a la mitad de precio que en Amazon. El dilema no es menor: ¿sigue compensando el ahorro frente a la incertidumbre fiscal y los tiempos de espera?
La realidad es que el modelo de negocio de AliExpress se resiente. Para el comprador ocasional de baratijas, el sobrecoste lo hace poco atractivo; para quien busca electrónica o ropa, la ecuación puede seguir siendo positiva. Pero la sensación de “atraco” se extiende. Como ironiza un usuario, antes pagabas 12,84 y punto; ahora pagas 12,84 más 3,63 y te preguntas si no es mejor comprar en la tienda de la esquina.
Mientras, los funcionarios —según algún que otro comentario— se frotan las manos con sueldos blindados y vacaciones eternas, consumiendo sin piedad mientras al trabajador del sector privado le exprimen hasta el último euro del carrito chino. Ironías del sistema: los mismos que defienden el comercio local aplauden la subida, pero el pequeño consumidor es quien paga el pato.