Por qué tantos españoles pasan de clase media a pobres
Un amigo que antes tenía Renault Laguna nuevo, vacaciones en Gandía y salidas a la terraza los fines de semana. Ahora el coche tiene dos décadas, las vacaciones son en el pueblo, los hijos salieron de la concertada. No es un caso aislado: el empobrecimiento de quienes se consideraban clase media se ha acelerado en España hasta el punto de que, según circula entre los analistas, ganar menos de 40.000 euros netos al año te sitúa directamente en la pobreza. La clase media, ese constructo social de los años 60, se desvanece.
¿Cuánto hay que ganar para no ser pobre?
El debate sobre el umbral de renta es feroz. Varios análisis sitúan en 40.000 euros netos anuales la línea a partir de la cual se puede empezar a hablar de clase media, y aun así en ciudades como Madrid eso apenas da para ser clase media baja. Quienes defienden esta cifra recuerdan que hace treinta años el salario de un solo progenitor permitía pagar la casa, un coche normal y vacaciones en hotel para cuatro. Hoy, con el mismo puesto, ni siquiera se cubre el alquiler y los gastos básicos.
El factor vivienda: el gran divisor social
Si hay un consenso en el análisis es que la vivienda se ha convertido en el factor determinante de la diferencia de clases. Con un piso pagado, una persona puede vivir de forma aceptable con menos de 1.000 euros al mes. Sin él, cualquier sueldo se queda corto. La escasez de oferta, agravada por la llegada de millones de nuevos residentes, ha disparado los precios y convertido el alquiler en un pozo sin fondo. Como señala un comentario repetido, el problema no es el sueldo, es que cada año la vivienda pesa más y el salario menos.
¿Clase media o proletariado con internet?
Otra corriente de opinión sostiene que la clase media nunca existió. Quienes dependen de una nómina –ya sea de 1.600 o de 2.500 euros al mes– son, por definición, proletarios. La diferencia es que antes podían ahorrar para un piso y ahora apenas llegan a fin de mes. El etiquetado como "clase media" habría sido una invención para mantener contento al trabajador con nevera y coche, pero la realidad es que todos están a un impago de distancia de la exclusión.
El relato político: un callejón sin salida
El debate no elude la política. Unos culpan al capitalismo liberal y otros al socialismo de mercado. Pero el dato objetivo es que desde 2005 el poder adquisitivo del español medio no ha dejado de erosionarse. La inflación, los impuestos y la rigidez del mercado de la vivienda forman una pinza que aprieta cada vez más. Mientras tanto, los funcionarios y los que ya tenían patrimonio siguen a salvo, y el resto observa cómo los amigos que antes eran clase media ahora cuidan cada céntimo.
La pregunta que queda en el aire es si este proceso tiene freno o si, como algunos vaticinan, en dos o tres años estaremos comiendo harina de grillo. Lo único seguro es que la clase media, como concepto, se ha quedado obsoleta.
Debates relacionados en el foro