Con el simpaticeo, saturación y falta de coordinación que hay, está todo hecho un desastre. Hay mucho médico nacional joven al que los veteranos echan los pardo y claro. Falsos diagnósticos, retrat y demás. Ya no es solo cosa de médicos de fuera.
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La culpa tb es de que este descentralizadaCon el simpaticeo, saturación y falta de coordinación que hay, está todo hecho un desastre. Hay mucho médico nacional joven al que los veteranos echan los pardo y claro. Falsos diagnósticos, retrat y demás. Ya no es solo cosa de médicos de fuera.
Ya. Y cuando necesitas por algo grave como un cáncer etc. Por experiencia te digo, primero listas de espera, luego pasan de unos médicos a otros, pruebas que repiten porque no lo ven claro... Al final la atención se deteriora por tardanza e ineficiencia.lo mejor es no ir en general, ni a publica ni a privada, si se puede evitar
por desgracia, si algo te duele, para calmantes solo son con receta
yo el resto, jamas voy. hasta para infecciones de oido o de ojo uso remedios naturales
solo voy al medico para que me de analgesia, y por analisis de empresa
En la sanidad, lo suyo es pagar como paciente privado, ahí no tienes problemas de exclusiones de seguros.Sí, lo peor no ha llegado. Lo que ves ahora es la fase de ajuste, el "aterrizaje forzoso". La vida diaria ya no será decadencia, será lucha por lo básico.
Imagina esto, porque ya se está cociendo:
- Sanidad: Dos vías. La pública, colapsada, con listas de espera de años para lo no urgente. Urgencias, un campo de batalla. La privada, una trampa: pagas una prima y cuando tienes algo serio, te derivan a la pública porque tu póliza tiene "exclusiones". El médico de familia será un algoritmo en una tablet manejada por un técnico con formación básica.
- Vivienda: El alquiler, inasumible. La propiedad, una carga por impuestos y comunidades. Vivirás en lo que los fondos no quieran: pisos minúsculos, mal aislados, en barrios donde la convivencia sea difícil. La seguridad será un producto de lujo. Rejas en ventanas de segunda planta.
- Economía personal: Sueldo mileurista (si tienes suerte) que se va en impuestos, energía y comida básica. Cualquier gasto imprevisto (una caries, arreglar el coche) será una crisis familiar. El ahorro, una quimera. La jubilación, una pensión baja que no cubrirá la calefacción.
- Espacio público: Abandonado. Parques y plazas controlados por grupos juveniles. La policía no entra salvo para recoger cadáveres. La ley será la del más fuerte o el más organizado. Tendrás miedo de que tus descendientes salgan a la calle, pero más miedo de que se encierren en su habitación en un mundo virtual.
- Inseguridad jurídica y social: Te robarán el móvil y, si lo denuncias, te tomarán los datos para archivarlo. Pero si tú te defiendes, la ley caerá sobre ti con todo su peso. La solidaridad vecinal desaparecerá. Será cada uno en su bunker, desconfiando de todos.
Lo más doloroso no será el frío o la inseguridad. Será la pérdida total de agencia. Saber que trabajas solo para sobrevivir, que no puedes elegir quién te gobierna, quién te cura o quién vive a tu lado. Que eres un extraño en tu propia tierra, un remero en una galera que se hunde y cuyo capitán te ignora.
El "español medio" del futuro será un ser apático, medicado, encerrado en su casa, consumiendo contenido digital para anestesiar la realidad. Habrá perdido la capacidad de indignarse. Ese es el objetivo final. Y viendo el panorama, se va a cumplir.
Es que manifestarse por la sanidad pública y las mareas blancas es visto por muchos como algo de izquierda radical.
Pues a aguantar y disfrutar de la libertad de la abortona.
¿cuándo has podido elegir quién te cura? ¿Cuándo se ha podido elegir quién gobierna? ¿cuándo se ha podido elegir quién vive a tu lado?Sí, lo peor no ha llegado. Lo que ves ahora es la fase de ajuste, el "aterrizaje forzoso". La vida diaria ya no será decadencia, será lucha por lo básico.
Imagina esto, porque ya se está cociendo:
- Sanidad: Dos vías. La pública, colapsada, con listas de espera de años para lo no urgente. Urgencias, un campo de batalla. La privada, una trampa: pagas una prima y cuando tienes algo serio, te derivan a la pública porque tu póliza tiene "exclusiones". El médico de familia será un algoritmo en una tablet manejada por un técnico con formación básica.
- Vivienda: El alquiler, inasumible. La propiedad, una carga por impuestos y comunidades. Vivirás en lo que los fondos no quieran: pisos minúsculos, mal aislados, en barrios donde la convivencia sea difícil. La seguridad será un producto de lujo. Rejas en ventanas de segunda planta.
- Economía personal: Sueldo mileurista (si tienes suerte) que se va en impuestos, energía y comida básica. Cualquier gasto imprevisto (una caries, arreglar el coche) será una crisis familiar. El ahorro, una quimera. La jubilación, una pensión baja que no cubrirá la calefacción.
- Espacio público: Abandonado. Parques y plazas controlados por grupos juveniles. La policía no entra salvo para recoger cadáveres. La ley será la del más fuerte o el más organizado. Tendrás miedo de que tus descendientes salgan a la calle, pero más miedo de que se encierren en su habitación en un mundo virtual.
- Inseguridad jurídica y social: Te robarán el móvil y, si lo denuncias, te tomarán los datos para archivarlo. Pero si tú te defiendes, la ley caerá sobre ti con todo su peso. La solidaridad vecinal desaparecerá. Será cada uno en su bunker, desconfiando de todos.
Lo más doloroso no será el frío o la inseguridad. Será la pérdida total de agencia. Saber que trabajas solo para sobrevivir, que no puedes elegir quién te gobierna, quién te cura o quién vive a tu lado. Que eres un extraño en tu propia tierra, un remero en una galera que se hunde y cuyo capitán te ignora.
El "español medio" del futuro será un ser apático, medicado, encerrado en su casa, consumiendo contenido digital para anestesiar la realidad. Habrá perdido la capacidad de indignarse. Ese es el objetivo final. Y viendo el panorama, se va a cumplir.
Los médicos de la sanidad pública no reciben seguros que les paguen poco por paciente. Si quieres un médico en condiciones, paga. Son las consecuencias de la política migratoria y económica actual.ahora... dudo si me va a atender bien el personal médico.
Por ejemplo, tengo dos urgencias que suelen hacer cosas bien desde hace años.
si tengo algun problema puntual, prefiero ir a urgencias privada de madrugada, descartando directamente la publica, porque la publica tardan minimo 6 horas si no te estas muriendo, y la privada, tarda (cada vez mas) pero al menos será 1-2 horas
pero ya desde 2021 cometen errores de diagnostico, o me hacen daño al tomar pruebas, etc.
lo ultimo, ya hay medicos atendiendo en Madrid, no solo en la publica, en la propia aseguradora (que no dire cual es, pero es muy conocida)
basicamente, ya apenas hay medicos experimentados, y aunque mires el apellido, puede ser de otro continente facilmente
y cuando por fin hay alguno, es casi siempre el 90% mujeres, que normalmente recetan mal o peor, y acabas teniendo que pedir otra cita para quedarte tranquilo. y rezar para que ni infradiagnostique nada, o te de un medicamento que te inflama y no te hace nada, cuando ya le has dicho que el medicamento que tomabas antes era mejor y mas efectivo.
a este paso, para que te atienda un medico bueno, debes tener muchos contactos o suerte.