Corea del Norte despide el año con hielo y desfile mientras el mundo mira a Berlín
Mientras en Pyongyang se inauguraba una pista de patinaje al aire libre y se celebraba el Año Nuevo con desfiles y coreografías sincronizadas, en Berlín la policía recibía denuncias de agresiones sexuales atribuidas a grupos de hombres jóvenes. La comparación, lanzada en redes sociales, ha servido para reabrir el viejo debate sobre el orden, la libertad y el precio de cada uno.
El Año Nuevo en Corea del Norte se celebró, según las imágenes difundidas, con una exhibición de patinaje sobre hielo en una pista recién inaugurada en la capital. Las escenas muestran a jóvenes patinando con vestimenta uniforme, sonriendo y aplaudiendo al unísono. Para algunos observadores, es la enésima muestra de una sociedad regimentada donde cada gesto está coreografiado. Para otros, es simplemente la vida cotidiana de un país que, pese a las sanciones, invierte en infraestructuras y ocio para sus ciudadanos.
¿Cuántos soldados tiene Corea del Norte?
El ejército norcoreano cuenta con entre
1.000.000 y 1.250.000 efectivos en activo, según los datos manejados en el debate. A ellos se suman entre
7.500.000 y 8.500.000 reservistas. La cifra, que algunos elevan a seis millones de soldados, sirve para alimentar la tesis de que una invasión terrestre sería un baño de sangre. Otros responden que el patriotismo no gana guerras modernas y que, en caso de conflicto, el arsenal nuclear norcoreano —con misiles Hwasong-17 de hasta
15.000 kilómetros de alcance— sería lanzado en cuestión de horas. La disuasión funciona por miedo, no por fe.
La carrera espacial que Corea del Norte ganó a su vecino del sur
Un dato recurrente en la discusión: Corea del Norte puso en órbita su primer satélite antes que Corea del Sur, que no lo logró hasta
2023. Para algunos, esto demuestra que el régimen de Kim no es el Estado fallido que vende Occidente. Para otros, solo indica que prioriza misiles sobre alimentos. La realidad es que el país ha desarrollado un programa espacial con fines militares, mientras su población sigue dependiendo de la ayuda exterior para comer.
El contraste con Berlín: agresiones sexuales y denuncias
El mensaje inicial del debate yuxtapone las imágenes de Pyongyang con las denuncias de agresiones sexuales en Berlín durante la Nochevieja, atribuidas a grupos de hombres jóvenes. La policía alemana recibió numerosas denuncias de mujeres, según las informaciones difundidas. El contraste sirve a algunos para argumentar que la
seguridad ciudadana se ha deteriorado en Europa, mientras que otros recuerdan que la libertad tiene un precio y que criminalizar a colectivos enteros es injusto y contraproducente.
El mito de la homogeneidad y la frontera cerrada
Corea del Norte es una nación étnica y culturalmente homogénea, con fronteras cerradas. Eso, para algunos, explica por qué no atrae a millones de migrantes. Para otros, es precisamente la falta de libertad lo que impide que sus ciudadanos se marchen. La comparación con Europa, donde la diversidad es un hecho, sirve para poner sobre la mesa los costes y beneficios de cada modelo. No hay consenso.
Lo que no se ve en las imágenes
Las imágenes de la pista de hielo y los desfiles muestran a jóvenes con ropa idéntica, peinados autorizados y sonrisas sincronizadas. Para algunos, es la prueba de una sociedad robotizada. Para otros, es una celebración como cualquier otra, con la diferencia de que allí no hay tiroteos ni agresiones sexuales masivas. La discusión deriva hacia el papel de los medios occidentales, que rara vez muestran la vida cotidiana en Corea del Norte más allá de Pyongyang.
Al final, la pregunta queda flotando: ¿es mejor un orden impuesto que garantiza la seguridad, o una libertad que a veces se paga con caos? No hay respuesta fácil, y cada cual elige su veneno.