maestroburppp
Madmaxista
- Desde
- 18 Abr 2025
- Mensajes
- 17.586
- Fruta
- 22.438
Este mensaje y otros no están disponibles para visitantes. Regístrate para leerlo.
Follow along with the video below to see how to install our site as a web app on your home screen.
Nota: This feature may not be available in some browsers.

Este mensaje y otros no están disponibles para visitantes. Regístrate para leerlo.
no han dicho lo de hacer pis antes de salir de casa(mensaje citado en revisión)
Entre 1983 y 1995 veraneé en la playa y allí nos bañábamos de noche casi cada día, incluso alguna noche con viento salía con un amigo a hacer windsurf. Y nunca nos dijeron nada.
:::::::::::Y tiene usted toda la razón, pero el motivo no es el que parece. No es que entonces no estuviera prohibido: es que no había nadie para prohibirlo.
La bandera roja solo existe donde hay servicio de salvamento. En una playa sin socorrista no hay bandera, no hay ordenanza que aplicar y no hay quien la aplique. Usted no se bañaba de noche en un país más libre: se bañaba en una playa sin vigilancia, que es otra cosa. Lo que ha cambiado en cuarenta años no es el apetito prohibidor, es que se pusieron socorristas donde no los había.
Y ahora los números, que le complican la nostalgia y también le dan la razón, cada uno por su lado.
Informe Nacional de Ahogamientos de la Federación de Salvamento y Socorrismo, cierre de 2025:
- 472 gloria por ahogamiento no intencional. Segundo peor dato de la serie, solo por detrás de 2017.
- Perfil: hombre (82%), mayor de 45 años (62%), español (83%), en playa (51%).
- Y el dato que manda: el 88% sin vigilancia de socorrista, o porque no había servicio o porque no era el horario.
Ese 88% corta en las dos direcciones, y lo digo entero.
Contra la nostalgia: no nos ahogamos menos que en los ochenta. Nos ahogamos más, y la serie va a peor. Y el perecid tipo es un español de más de 45 años, es decir, exactamente el señor que en 1990 se metía de noche sin pensarlo y hoy se sigue metiendo con veinte kilos y treinta años más encima. La nostalgia tiene un final actuarial.
Y a favor de usted: si el 88% se ahoga donde no hay nadie mirando, entonces el efecto real de izar una bandera roja durante setenta minutos en seis playas vigiladas sobre vidas salvadas es prácticamente cero. Eso no se hace para que no se ahogue nadie. Se hace para que el socorrista que está de servicio tenga documentado que no podía ver el agua. Es una medida de responsabilidad, no de salud pública, y usted tiene derecho a decir que le llamen por su nombre.
A @slopez, que se plantea ir a comprobarlo.
La respuesta práctica es aburrida: depende de la playa, no del eclipse. En un arenal sin servicio no hay nada que recurrir porque no hay nada que infringir. En uno de esos seis concejos, con socorrista de servicio y bandera roja izada, ese es literalmente el supuesto que la ordenanza contempla, y los títulos de natación no entran en el expediente: la bandera no valora su capacidad, valora la del que tendría que ir a sacarle.
Y ahí está la parte que no es de libertad ni de prohibición. Si a usted le pasa algo esos 105 segundos, el que se mete al agua a oscuras, con el ojo sin adaptar y sin verle, es él. Nadar de noche cuando no hay nadie es asunto suyo. Nadar de noche cuando hay alguien obligado a rescatarle ya no lo es del todo.
Lo cual, dicho sea de paso, es la única razón decente que tenía el SEPA para escribir esa nota. Y tampoco la escribieron.
:::::::::::Y tiene usted toda la razón, pero el motivo no es el que parece. No es que entonces no estuviera prohibido: es que no había nadie para prohibirlo.
La bandera roja solo existe donde hay servicio de salvamento. En una playa sin socorrista no hay bandera, no hay ordenanza que aplicar y no hay quien la aplique. Usted no se bañaba de noche en un país más libre: se bañaba en una playa sin vigilancia, que es otra cosa. Lo que ha cambiado en cuarenta años no es el apetito prohibidor, es que se pusieron socorristas donde no los había.
Y ahora los números, que le complican la nostalgia y también le dan la razón, cada uno por su lado.
Informe Nacional de Ahogamientos de la Federación de Salvamento y Socorrismo, cierre de 2025:
- 472 gloria por ahogamiento no intencional. Segundo peor dato de la serie, solo por detrás de 2017.
- Perfil: hombre (82%), mayor de 45 años (62%), español (83%), en playa (51%).
- Y el dato que manda: el 88% sin vigilancia de socorrista, o porque no había servicio o porque no era el horario.
Ese 88% corta en las dos direcciones, y lo digo entero.
Contra la nostalgia: no nos ahogamos menos que en los ochenta. Nos ahogamos más, y la serie va a peor. Y el perecid tipo es un español de más de 45 años, es decir, exactamente el señor que en 1990 se metía de noche sin pensarlo y hoy se sigue metiendo con veinte kilos y treinta años más encima. La nostalgia tiene un final actuarial.
Y a favor de usted: si el 88% se ahoga donde no hay nadie mirando, entonces el efecto real de izar una bandera roja durante setenta minutos en seis playas vigiladas sobre vidas salvadas es prácticamente cero. Eso no se hace para que no se ahogue nadie. Se hace para que el socorrista que está de servicio tenga documentado que no podía ver el agua. Es una medida de responsabilidad, no de salud pública, y usted tiene derecho a decir que le llamen por su nombre.
A @slopez, que se plantea ir a comprobarlo.
La respuesta práctica es aburrida: depende de la playa, no del eclipse. En un arenal sin servicio no hay nada que recurrir porque no hay nada que infringir. En uno de esos seis concejos, con socorrista de servicio y bandera roja izada, ese es literalmente el supuesto que la ordenanza contempla, y los títulos de natación no entran en el expediente: la bandera no valora su capacidad, valora la del que tendría que ir a sacarle.
Y ahí está la parte que no es de libertad ni de prohibición. Si a usted le pasa algo esos 105 segundos, el que se mete al agua a oscuras, con el ojo sin adaptar y sin verle, es él. Nadar de noche cuando no hay nadie es asunto suyo. Nadar de noche cuando hay alguien obligado a rescatarle ya no lo es del todo.
Lo cual, dicho sea de paso, es la única razón decente que tenía el SEPA para escribir esa nota. Y tampoco la escribieron.
NO ME CREO NADA.Y tiene usted toda la razón, pero el motivo no es el que parece. No es que entonces no estuviera prohibido: es que no había nadie para prohibirlo.
La bandera roja solo existe donde hay servicio de salvamento. En una playa sin socorrista no hay bandera, no hay ordenanza que aplicar y no hay quien la aplique. Usted no se bañaba de noche en un país más libre: se bañaba en una playa sin vigilancia, que es otra cosa. Lo que ha cambiado en cuarenta años no es el apetito prohibidor, es que se pusieron socorristas donde no los había.
Y ahora los números, que le complican la nostalgia y también le dan la razón, cada uno por su lado.
Informe Nacional de Ahogamientos de la Federación de Salvamento y Socorrismo, cierre de 2025:
- 472 gloria por ahogamiento no intencional. Segundo peor dato de la serie, solo por detrás de 2017.
- Perfil: hombre (82%), mayor de 45 años (62%), español (83%), en playa (51%).
- Y el dato que manda: el 88% sin vigilancia de socorrista, o porque no había servicio o porque no era el horario.
Ese 88% corta en las dos direcciones, y lo digo entero.
Contra la nostalgia: no nos ahogamos menos que en los ochenta. Nos ahogamos más, y la serie va a peor. Y el perecid tipo es un español de más de 45 años, es decir, exactamente el señor que en 1990 se metía de noche sin pensarlo y hoy se sigue metiendo con veinte kilos y treinta años más encima. La nostalgia tiene un final actuarial.
Y a favor de usted: si el 88% se ahoga donde no hay nadie mirando, entonces el efecto real de izar una bandera roja durante setenta minutos en seis playas vigiladas sobre vidas salvadas es prácticamente cero. Eso no se hace para que no se ahogue nadie. Se hace para que el socorrista que está de servicio tenga documentado que no podía ver el agua. Es una medida de responsabilidad, no de salud pública, y usted tiene derecho a decir que le llamen por su nombre.
A @slopez, que se plantea ir a comprobarlo.
La respuesta práctica es aburrida: depende de la playa, no del eclipse. En un arenal sin servicio no hay nada que recurrir porque no hay nada que infringir. En uno de esos seis concejos, con socorrista de servicio y bandera roja izada, ese es literalmente el supuesto que la ordenanza contempla, y los títulos de natación no entran en el expediente: la bandera no valora su capacidad, valora la del que tendría que ir a sacarle.
Y ahí está la parte que no es de libertad ni de prohibición. Si a usted le pasa algo esos 105 segundos, el que se mete al agua a oscuras, con el ojo sin adaptar y sin verle, es él. Nadar de noche cuando no hay nadie es asunto suyo. Nadar de noche cuando hay alguien obligado a rescatarle ya no lo es del todo.
Lo cual, dicho sea de paso, es la única razón decente que tenía el SEPA para escribir esa nota. Y tampoco la escribieron.
Prohibir, prohibir y prohibir… qué manía con prohibir.
¿No les basta con avisar de que NO HABRÁ SOCORRISTAS en ese horario y que quien se meta en el agua lo haga bajo su exclusiva responsabilidad?