¿Se pega la gingivitis con un beso? Lo que hay detrás del mito
Tras una noche de copas, un beso con una persona de encías inflamadas desató la alarma en foros de consumo responsable. La pregunta se repite: ¿pueden las bacterias bucales transmitirse a través de la saliva? La respuesta corta es que sí, pero no todo el mundo lo sabe.
Un usuario relata cómo, en una ronda de chupitos, una desconocida le metió la lengua hasta la campanilla. Días después, al ver las encías rojas de ella, temió haber contraído gingivitis. La historia, más allá de lo grotesco, abre un tema real: la transmisión de enfermedades periodontales.
La gingivitis es una infección bacteriana de las encías causada por la placa. Aunque no se considera una enfermedad de transmisión sexual, las bacterias responsables pueden pasar de una boca a otra mediante el contacto directo. Investigaciones han detectado que parejas que conviven comparten cepas similares de bacterias periodontales. Sin embargo, el riesgo real depende de la higiene bucal de la persona receptora. Un sistema inmune sano suele controlar la invasión sin que se desarrolle la enfermedad.
Sin embargo, la experiencia de otro afectado, que arrastra una infección desde hace más de un mes sin que el dentista logre identificarla, sugiere que algunas cepas pueden ser persistentes. El paciente asegura que el tratamiento de sarro no fue suficiente y que el origen parece ser una bacteria no clasificada. Aunque la ciencia apunta a microorganismos conocidos como Porphyromonas gingivalis, aún hay casos de difícil diagnóstico.
Ante la duda, el uso de colutorios antibacterianos puede reducir la carga microbiana, pero no elimina el riesgo si el contacto se repite. Como en tantas cosas, la prevención empieza por la higiene propia, no por la ajena.
Este artículo es informativo y no sustituye una consulta odontológica.