Sabiendo que ningún periodista convencional puede ayudarle a resolver el misterio, Isabel Díaz Ayuso ha anunciado su intención de hablar con Iker Jiménez, presentador de Cuarto Milenio y Horizonte, a fin de preguntarle sobre un fenómeno paranormal que la atormenta desde hace algunos años. “Oigo voces fantasmales… No son voces de aquí de este mundo, sino del Más Allá. A todas horas, pero sobre todo por las noches. No me dejan dormir”, ha explicado la presidenta de la Comunidad de Madrid esta mañana al ser cuestionada sobre su decisión de hablar con un pseudoperiodista especializado en ocultismo.
“Si me pregunta por la acampada Sol, hablaremos de eso también, pero yo en principio voy por lo de las voces que oigo dentro de mi cabeza”, ha dicho.
La presidenta del PP de Madrid al principio pensaba que las voces provenían de un pinganillo, pero ha descartado esa hipótesis porque la voz que escucha por el pinganillo es muy distinta. “Estas voces que digo que oigo son otras. Están sobrias”, ha aclarado.
Ayuso también ha confesado que su intención de mudarse de domicilio respondía a un intento desesperado de huir de las voces, pero estas le persiguen. “¿Vosotros no las oís? Soy solo yo, ¿verdad? Son pavor y están enfadadas y algunas tosen y se ahogan, no puedo más. No puedo. Confío en que Iker sepa qué hacer porque llevo seis años aguantándolas”, ha dicho entre sollozos.
La política afirma que las voces de ultratumba le invitan a irse con ellas y buscan justicia. “Pero que yo sepa yo no he hecho nada malo nunca, en mi vida. No lo entiendo”, ha concluido confiando en que su entrevista con Iker le aclare algunas dudas.
“Si me pregunta por la acampada Sol, hablaremos de eso también, pero yo en principio voy por lo de las voces que oigo dentro de mi cabeza”, ha dicho.
La presidenta del PP de Madrid al principio pensaba que las voces provenían de un pinganillo, pero ha descartado esa hipótesis porque la voz que escucha por el pinganillo es muy distinta. “Estas voces que digo que oigo son otras. Están sobrias”, ha aclarado.
Ayuso también ha confesado que su intención de mudarse de domicilio respondía a un intento desesperado de huir de las voces, pero estas le persiguen. “¿Vosotros no las oís? Soy solo yo, ¿verdad? Son pavor y están enfadadas y algunas tosen y se ahogan, no puedo más. No puedo. Confío en que Iker sepa qué hacer porque llevo seis años aguantándolas”, ha dicho entre sollozos.
La política afirma que las voces de ultratumba le invitan a irse con ellas y buscan justicia. “Pero que yo sepa yo no he hecho nada malo nunca, en mi vida. No lo entiendo”, ha concluido confiando en que su entrevista con Iker le aclare algunas dudas.