El recuento manual de actas que dio un escaño al PP en Madrid
¿Puede un escaño depender de que alguien decida contar a mano lo que una máquina ya dio por bueno? En Madrid, al parecer, sí. El escrutinio que procesa Indra y publica el Ministerio del Interior habría dejado más de 400 votos del PP sin contabilizar en la circunscripción madrileña. La clave es cómo se destapó: revisando una a una todas las actas de todas las mesas electorales, voto por voto, y cotejándolas con el fichero del Ministerio. Ese recuento manual, sumado al voto CERA, se habría traducido en un escaño más para el PP.
Qué se hizo y por qué se presenta como inédito
El punto que se repite con insistencia es que revisar todas las actas mesa a mesa no se había hecho nunca antes. La orden, sostiene la versión publicada, partió de la propia Ayuso. El matiz importa: en las Juntas Electorales se da por hecho que ese cotejo se realiza, así que el «nunca antes» se referiría a que un partido lo ejecutara por su cuenta, no a que la ley no lo contemple.
Hay quien va más lejos y afirma que desde el año 2000 la ley electoral no se cumple en este país, con la excepción de la provincia de Sevilla en 2015, donde aparecieron unos 5.000 votos en exceso sin esclarecer su origen.
¿Y el resto de circunscripciones?
La sospecha no se queda en Madrid. Si en una sola provincia el recuento manual movió un escaño, la pregunta cae sola: ¿qué habría aparecido en Burgos, o en cualquier otro lugar, contando votos al margen de Indra? La duda se refuerza con el argumento de que quien quisiera adulterar resultados no elegiría precisamente una plaza donde gobierna la oposición.
Se cita a Elecciones Transparentes para sostener que en la mayoría de demarcaciones la Junta Electoral de Zona no estaría escrutando como manda la ley. Auditoría general o confianza en el sistema: el desacuerdo está servido.
El escenario de una repetición electoral
Otro frente abierto es el voto por correo. Se plantea que una repetición con frío —y por tanto con menos voto postal— sería la prueba objetiva de si hubo manipulación: si en invierno desaparecen cientos de miles de votos que antes aparecían, la cosa quedaría clara. La respuesta escéptica llega rápido: el volumen puede ser el mismo, solo que más difícil de justificar.
Con este material, la conclusión es la de siempre: que se revise todo, pero solo en los sitios donde conviene mirar.
Al detalle: el cálculo completo de votos recuperados y su traducción en escaños se maneja en la fuente original, partida a partida.