El Gobierno planea cancelar el desfile militar del Dos de Mayo: Ayuso lo califica de 'inconcebible'
Isabel Díaz Ayuso ha asegurado que el Gobierno de Pedro Sánchez le ha comunicado su intención de prohibir la tradicional parada militar que cada 2 de mayo recorre la Castellana con motivo del Día de la Comunidad de Madrid. La presidenta madrileña, en una entrevista en COPE, calificó la decisión de «dolorosísima» e «inconcebible», y la enmarcó en una serie de «ataques» del Ejecutivo central contra Madrid, incluyendo «la utilización de todos los medios del Estado». Si la medida se confirma, sería la primera vez que se suspende este acto desde la época de Joaquín Leguina, primer presidente de la región elegido en 1983.
El origen de la polémica: ¿vendetta por el veto a Bolaños?
La denuncia de Ayuso no surge en el vacío. El año anterior, el 2 de mayo de 2023, el Ministerio de la Presidencia intentó que Félix Bolaños acudiera al acto institucional, pero no fue invitado por el Gobierno regional —según la versión oficial, por no haber cursado la invitación a tiempo—. Aquel episodio ya tensó las relaciones y ahora, con esta nueva amenaza de prohibición, algunos ven una represalia. En la controversia también se ha colado un debate lingüístico: varios analistas señalan que el término correcto es «desfile», no «parada» —anglicismo de parade—, aunque el juego de palabras apenas distrae del fondo político.
Del desfile a los 7.291: el debate se desvía hacia la pandemia
Como suele ocurrir en cualquier polémica que involucra a la presidenta madrileña, la discusión rápidamente se ha desplazado hacia la gestión de la pandemia en las residencias de mayores. La cifra de 7.291 fallecidos en los geriátricos madrileños durante marzo y abril de 2020, que ya fue utilizada por Pablo Iglesias el 14 de diciembre de 2022 y que procede de los datos oficiales de la propia Comunidad de Madrid, ha vuelto a salir a la palestra. Un sector sostiene que el Gobierno quiere minar la credibilidad de Ayuso recordando aquellos datos; otro replica que el desfile es una cortina de humo para no hablar de la cifra. Lo cierto es que el episodio ilustra cómo cualquier gesto institucional se convierte en un campo de batalla político donde el hecho original acaba sepultado bajo capas de reproches mutuos.
¿Quién manda sobre el Ejército?
La paradoja de fondo es que el aumento del gasto militar aprobado por el Gobierno central choca con la decisión de cancelar un desfile que precisamente exhibe el material adquirido. Mientras algunos argumentan que la celebración del Dos de Mayo no es un acto partidista sino de homenaje a los héroes de 1808 —Daoiz, Velarde, Ruiz— que actuaron a título individual, otros recuerdan que el Ejército como institución se mantuvo neutral entonces y debería seguir siéndolo ahora. La cuestión territorial también planea: hay quien considera que el desfile es un acto nacional, no autonómico, y que Ayuso actúa como si el Ejército fuera un instrumento de su feudo.
¿Se cancelará finalmente el desfile? A la espera de una confirmación oficial por parte del Ministerio de Defensa, la batalla de relatos está servida. En política, a veces lo que no se dice es tan importante como lo que se anuncia.