Ayuso amortizada: la oposición madrileña sigue sin encontrar la llave
A Ayuso se la da por amortizada en cada crisis. Hasta ahora, cada crisis ha terminado con ella más fuerte. El epígrafe que circula —«derroida y amortizada»— encierra la paradoja: ni el fuego amigo del PP ni el desorden de la izquierda han conseguido abrirle la puerta de salida.
Casado, el visionario con cuatro años de adelanto
Entre los análisis que circulan hay quien rescata a Pablo Casado, el expresidente del PP que intentó frenar a Ayuso y acabó fuera de juego. «Fue un visionario que erró por adelantarse cuatro años», se argumenta. Traducción: la guerra interna del PP madrileño acabará pasando factura a la presidenta. La cuestión es cuándo.
La mejor baza de Ayuso: una oposición que no se pone de acuerdo
El otro lado es la oposición. Podemos, Sumar y Más Madrid han convertido la disputa interna en un deporte de contacto. El socialista Óscar López se perfila como la mejor bala disponible, y eso, visto con cinismo, asegura a Ayuso cuatro años más en Sol. La aritmética añade además una posible dependencia de Vox para gobernar, que la izquierda denuncia pero no ataca.
Con ese panorama, la pregunta resulta incómoda: ¿cuántos ciclos puede resistir una presidenta cuyo mayor activo es que nadie se pone de acuerdo para desalojarla? De momento, la respuesta sigue siendo una: otro más. Hasta el día del juicio final, que dirían los nostálgicos.