El ático de 9.052.666 euros que persigue a Ayuso y a su mentor
La cifra es exacta: 9.052.666 euros. Ese es el valor del ático que ha puesto en marcha a la maquinaria política madrileña. La operación, según las informaciones que circulan, se habría tramitado desde la Comunidad de Madrid, y los nombres asociados no son menores: David Hatchwell, mentor de Isabel Díaz Ayuso y directivo de Excem, la empresa que intermedió en la adquisición del software de espionaje Pegasus. La presidenta madrileña, de momento, no ha comparecido.
Las interpretaciones se dividen. Hay quien sostiene que no hay ningún chanchullo: el ático pertenece a la comunidad y, en el peor de los casos, se podría alquilar o mantener en el patrimonio público, sin que exista venta. Enfrente, hay quien recuerda que el asunto debería ser judicializado y que la conexión entre Hatchwell, Excem y la compra de Pegasus debería abrir una investigación. La mención a Astrid Gil-Casares, vinculada al círculo del empresario, añade un hilo más a la madeja.
Lo que más irrita en el análisis político no es el precio, sino el trato. Mientras la izquierda paga electoralmente por cualquier propiedad, la derecha parece inmune: “la corrupción no sólo no pasa factura a la derecha sino que además le da puntos”, resume una corriente de opinión. Se señala también que Ayuso copa los informativos de RTVE, lo que para unos es cobertura y para otros, fiscalización.
A día de hoy, el asunto sigue abierto y sin consecuencias judiciales declaradas. La pregunta no es si los nueve millones son legales o no; la pregunta es por qué el mismo caso en el otro lado del tablero tendría ya una comisión de investigación y aquí apenas una nota en prensa. Hay quien lo resume en una frase: la valentía que da la impunidad. Con esa deriva, el silencio tiene un precio: exactamente 9.052.666 euros.