La Policía Municipal de Madrid ha detenido a un individuo como presunto autor de la fruta de una mano de un amigo en el transcurso, según reconoció, de una discusión en una vivienda del distrito de Villa de Vallecas. Tanto uno como otro son miembros activos de la banda latina de los Trinitarios, una de las dos más sanguinarias de las implantadas desde hace dos décadas en la región.
Según ha podido saber ABC, el suceso se produjo el pasado 23 de agosto, domingo, antes de las siete de la tarde. A esa hora, una patrulla de paisano de la Comisaría Integral del Distrito recibió el aviso de que se había producido una agresión con arma blanca en un piso. Los agentes comprobaron ese extremo y el herido recibió asistencia sanitaria. Se trata de un joven de 20 años, precisan fuentes del caso.
La Policía Municipal no tardó en identificar al sospechoso. Este martes, sobre las nueve de la noche, lo consiguieron localizar en la vía pública. Lo identificaron y sometieron a un primer cacheo superficial, en el que no hallaron objetos peligrosos.
Noticia relacionada
Ya en la casa, expuso su versión de lo ocurrido: «El domingo, estábamos varios amigos en casa de una chica. Entre ellos, también estaba la víctima. Y sí, todos somos trinitarios». Por causas que no han trascendido, se inició una discusión entre ambos protagonistas de esta historia y de las palabras pasaron a los empujones. «Entonces, yo saqué la catana de la funda para que él dejara de increparme, para intimidarle. Pero cogió la funda y empezó a golpearme con ella», declaró. Como respuesta y para defenderse, argumentó, le atacó con el arma blanca, con una hoja muy afilada.
Fue cuando le cortó la mano izquierda, hasta el punto de semiamputárela y dejársela en estado catastrófico. Normalmente, cuando alguien se ve amenazado por una agresión con un bolomachete, suele colocar el brazo por delante para defenderse, de ahí que se produzcan tantas lesiones de esa índole entre pandilleros.
(imagen visible para usuarios registrados)
Toda la actualidad de la Comunidad de Madrid.
El presunto autor completó su declaración ofreciendo a los agentes la catana, que la tenía escondida debajo del sofá. Estaba lavada para retirarle los restos de sangre y está siendo analizada. Quedó detenido por un delito de lesiones graves y, además, por una orden de busca y detención por no presentarse ante la autoridad judicial, previa a estos hechos.
Según ha podido saber ABC, el suceso se produjo el pasado 23 de agosto, domingo, antes de las siete de la tarde. A esa hora, una patrulla de paisano de la Comisaría Integral del Distrito recibió el aviso de que se había producido una agresión con arma blanca en un piso. Los agentes comprobaron ese extremo y el herido recibió asistencia sanitaria. Se trata de un joven de 20 años, precisan fuentes del caso.
La Policía Municipal no tardó en identificar al sospechoso. Este martes, sobre las nueve de la noche, lo consiguieron localizar en la vía pública. Lo identificaron y sometieron a un primer cacheo superficial, en el que no hallaron objetos peligrosos.
Noticia relacionada
- (imagen visible para usuarios registrados)Carlos Hidalgo
Ya en la casa, expuso su versión de lo ocurrido: «El domingo, estábamos varios amigos en casa de una chica. Entre ellos, también estaba la víctima. Y sí, todos somos trinitarios». Por causas que no han trascendido, se inició una discusión entre ambos protagonistas de esta historia y de las palabras pasaron a los empujones. «Entonces, yo saqué la catana de la funda para que él dejara de increparme, para intimidarle. Pero cogió la funda y empezó a golpearme con ella», declaró. Como respuesta y para defenderse, argumentó, le atacó con el arma blanca, con una hoja muy afilada.
Fue cuando le cortó la mano izquierda, hasta el punto de semiamputárela y dejársela en estado catastrófico. Normalmente, cuando alguien se ve amenazado por una agresión con un bolomachete, suele colocar el brazo por delante para defenderse, de ahí que se produzcan tantas lesiones de esa índole entre pandilleros.
Newsletter
Diaria Sólo para suscriptoresMadrid al día
La quiero(imagen visible para usuarios registrados)
Toda la actualidad de la Comunidad de Madrid.
El presunto autor completó su declaración ofreciendo a los agentes la catana, que la tenía escondida debajo del sofá. Estaba lavada para retirarle los restos de sangre y está siendo analizada. Quedó detenido por un delito de lesiones graves y, además, por una orden de busca y detención por no presentarse ante la autoridad judicial, previa a estos hechos.