(mensaje citado en revisión)
Se te olvida otro detalle.
En aquellos años posteriores al 15M, antes de esos 72 escaños, Pablo Iglesias aseguraba que Podemos "no era de izquierdas ni de derechas",... claro, no era ingenuo, quería canalizar ese cabreo transversal de buena parte de la sociedad española. Está en la hemeroteca, de hecho, con más de un titular de esos,... le he cerrado varias veces la boca a esos que acuden siempre al eslogan "si dices que no eres de izquierdas ni de derechas, entonces eres de derechas". Ponerles delante algunos de esos titulares del propio Iglesias, por aquellas fechas, y ver como cambia su gesto y tienen que tragarse sus palabras,... no tiene precio.
Al final, ese grupo no era más que una retahíla de jovenzuelos ambiciosos que habían fracasado en su intento de tomar el control de IU. Se encontraron con las acampadas del 15M y vieron la oportunidad de canalizar el cabreo tras la crisis de 2010,... como luego harían lo propio los indepes en su feudo catalanista. Pero claro, al final, el lobo siempre asoma la patita,... y tras quedarse a las puertas de aquel sorpaso electoral a la PSOE,... Pablito y su camarilla mostraron su auténtica cara, con decisiones muy criticables como la compra de aquel chalecito después de tantas y tantas declaraciones hipócritas contra la casta política. Y el declive inevitable llegó cuando se quitaron la careta completamente y comenzaron con la "alerta antifascista" ante el auge de VOX.
Y hay un factor adicional. Aquellos ingenuos, gente preparada y cualificada en lo suyo, que se les unió en el 15M y que llegaron a ocupar puestos en administraciones públicas, mediante cargos inferiores o plazas de asesor, en aquellos ayuntamientos y gobiernos autonómicos, donde formaron coaliciones de gobierno,... comprobaron muy pronto, con sus propios ojos, el tipo de personas que eran los que controlaban el partido y las consignas políticas. Otra panda de iluminados, incompetentes, siempre pendientes del control del relato y sin preocuparse de las dificultades que conlleva toda gestión de alguna competencia pública. La gran mayoría de esos tipos cualificados se largaron de allí a los pocos años, al comprobar que Podemos era igual que el resto de partidos políticos, unos que solo buscaban las prebendas de los cargos, sillones y puestos en listas electorales.