Bélgica, emergencia nacional: 65 tiroteos en Bruselas
El Gobierno belga ha declarado la emergencia nacional después de que en solo cuatro días se registraran seis tiroteos en la capital. Las cifras acumuladas desde el arranque del año ascienden a 65, según Europa Press. La medida llega después de meses de violencia dispersa, pero la concentración de casos ha obligado a mover ficha a las autoridades.
Más policía, pero ¿para qué?
El paquete anunciado incluye un refuerzo de la presencia policial en las calles de Bruselas. Es la respuesta clásica, la que exhibe firmeza sin entrar en las causas. Los analistas recuerdan que los tiroteos no son un fenómeno nuevo en el distrito de Molenbeek y zonas limítrofes, donde la precariedad, el tráfico de drogas y la presencia de redes criminales llevan años alimentando el conflicto. La novedad es que la escalada ha alcanzado al corazón del poder europeo.
Las grietas del relato multicultural
La declaración de emergencia ha agitado el debate político. Hay quien sostiene que estas cifras son la punta del iceberg de un problema de integración que se ha querido ignorar durante décadas. Enfrente, se argumenta que criminalizar barrios enteros solo agrava la estigmatización. La referencia al «cordón sanitario», término acuñado en la política belga para aislar a los partidos antimigración, resuena en una discusión que se ha vuelto más cruda.
Mientras tanto, Bruselas, capital de la Unión Europea, observa cómo la violencia se convierte en paisaje cotidiano. La pregunta incómoda: ¿debe la UE replantearse su sede si la ciudad ya no ofrece seguridad? La respuesta oficial, por ahora, es silencio.