Del Toro pierde el Giro por vigilar a Carapaz y no a Yates
El Giro de 2025 no se decidió en las piernas, sino en la cabeza. Y la cabeza que falló fue la del UAE:
Isaac Del Toro pasó la etapa del Coll delle Finestre pegado a Richard Carapaz mientras
Simon Yates se marchaba en solitario, y cuando el mexicano levantó la vista ya no había nada que hacer. El británico administró una renta de
un minuto cuarenta y el resto fue una cuenta atrás. La carrera se perdió por una rueda mal elegida.
El matiz importa, porque Del Toro no era el más débil. Al contrario: venía de ganar una etapa de montaña y de ser felicitado con efusividad por sus propios compañeros, una escena que en ese equipo no se recuerda con otros líderes. Las piernas estaban. Lo que no apareció fue el criterio en el momento decisivo.
El error táctico que decidió el Giro de 2025
La secuencia es conocida. Carapaz ataca desde lejos, Del Toro responde y se pega a su rueda. Mientras tanto, Yates —que había cedido tiempo en la general y volvía a estar en juego— se marcha por delante sin que nadie del UAE lo persiga. Cuando la dirección reacciona, el hueco es irreparable.
La crítica más repetida apunta a la dirección deportiva, a la que se atribuye no haber transmitido por el pinganillo la orden correcta. Hay quien sostiene que el coche no podía ni acercarse en una carretera demasiado estrecha, y quien responde que eso no exime de tener claro a quién se marca.
El debate sigue abierto. El resultado, no.
Derek Gee añadió la puntilla al relato: se quedó a
13 segundos de Carapaz tras haber salido tarde por desconfiar de sus propias fuerzas. Con un kilómetro más, según el análisis del momento, le habría dado alcance. El mensaje es incómodo: el Giro estaba al alcance de más gente de la que parecía.
Van Aert y el músculo que le falta al UAE
La comparación con el Visma es inevitable y sale mal parada para los Emiratos. En la fuga del día estaba
Wout van Aert, capaz de llevar a todo un grupo en fila india, tirar él solo contra veinte y seguir metiendo tiempo. Al final de aquella jornada había sacado casi
3 minutos y 30 segundos al grupo perseguidor.
De ahí sale una conclusión que se repite: el UAE tiene mucho jefe y pocos indios. La tesis de que Pogacar decide sobre la carretera al margen de sus directores —como se cuenta de otros campeones históricos— alimenta la sospecha de que el equipo gana por talento individual y no por estructura. Un dato que circulaba antes del desenlace lo resume:
Jay Vine aparecía a cuota 625 para ganar el Giro, mientras que a Matias Vacek ni se le contemplaba en la lista.
Un Giro de recorridos largos frente a las etapas de trámite
El trazado también entró en la discusión. La jornada del Finestre, con
205 kilómetros y un puerto de entidad, dejó más ciclistas descolgados que un western de serie B. La etapa del martes, con cuatro puertos, tres de primera y otros 205 kilómetros, produjo el mismo efecto.
El contraste con las etapas de puerto único y kilometraje corto normalizadas en otras rondas es el otro gran reproche. Y una curiosidad de recorrido poco comentada: el Mortirolo se subió por la vertiente de Monno, la menos dura de las tres, y se bajó por la de Grosio, la segunda más exigente. La subida mítica es la de Mazzo di Valtellina. El Passo Gavia quedaba a un paso y no se tocó.
¿Dónde acaba la temporada de Juan Ayuso?
Al margen del Giro, el otro nombre que dominó la conversación fue Juan Ayuso. Su calendario para el tramo final de 2025 quedó perfilado así: Clásica de San Sebastián el
2 de agosto, GP de Québec el 12 de septiembre, GP de Montreal el 14, el Campeonato del Mundo del 21 al 28 de septiembre y el Campeonato de Europa el
15 de octubre. El Lombardía no aparece ni como relleno.
Las señales de distanciamiento con el UAE se acumulan. Se le vio entrenar solo mientras el equipo celebraba el triunfo de Del Toro, y en el entorno se da por hecha la ruptura. Ganar la San Sebastián sin haber pasado por el Tour, advierten los mismos análisis, es bastante más difícil de lo que suena. Y en un equipo con el mejor corredor del mundo, un líder de vueltas de una o tres semanas y un proyecto de futuro, el hueco se estrecha.
Puesto a predecir, lo prudente es no fiarse. Si el patrón táctico del UAE se repite en la próxima ronda, la lectura del talento por encima del banquillo ganará peso y el mercado de fichajes se moverá antes que la carretera. Aunque en ciclismo, quien hoy tiene razón puede perderla en la siguiente curva.