La Eurocopa enciende Bilbao: negocio y tensión a partes iguales
La victoria de la selección española ha convertido el centro de Bilbao en una marea de banderas rojigualdas. Miles de personas se agolpan frente a pantallas gigantes, bares hasta los topes y el comercio local frotándose las manos. No hay cifras oficiales, pero el 'llenazo brutal' que describen los testigos se traduce en cientos de miles de euros en consumiciones, camisetas y banderas. Solo en la Plaza de la Convivencia, los negocios de hostelería triplicaron su facturación durante el partido.
Política y cartera: la tensión que no se ve en el ticket
Pero bajo el aparente fervor unitario, la fractura política sigue latente. Mientras unos celebran lo que llaman 'la Roja', otros denuncian la instrumentalización patriótica y la presencia de símbolos que consideran ajenos. Esta polarización tiene costes: no todos los bares se suman a las pantallas, y en algunos barrios las banderas escasean. El negocio depende de la zona y del público. La selección mueve dinero, pero no siempre une.
Un 'llenazo' que no cuadra con los discursos
Lo curioso es que el ambiente festivo convive con una hostilidad latente en redes y en la calle. Vitoria y Bilbao registraron este fin de semana concentraciones masivas, pero también incidentes aislados. La economía del evento es real: transporte, hostelería, merchandising, todo funciona. La pregunta que sobrevuela es si este tirón es sostenible o solo un paréntesis en la brecha social. El dato que descoloca: pese a las tensiones, el consumo en zonas céntricas de Bilbao durante los partidos de la selección supera al de cualquier otro evento local.