La Audiencia imputa a Zapatero por blanqueo en el rescate de Plus Ultra
La Audiencia Nacional ha imputado al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero por un presunto blanqueo de capitales vinculado al rescate de la aerolínea Plus Ultra. El juez José Luis Calama firma un auto de 88 páginas que, según las informaciones publicadas, sitúa al exmandatario como presunto organizador de una red que habría canalizado fondos a través de sociedades instrumentales. La medida cautelar es inédita en democracia:
bloqueo de cuentas y activos en España del antiguo inquilino de La Moncloa. La noticia saltó a primera hora y, en cuestión de minutos, el ecosistema mediático se partió en dos.
Qué se le imputa y qué ha ordenado el juez Calama
El auto, de 88 páginas, apunta a delitos de blanqueo, tráfico de influencias y falsedad documental. La investigación se centra en el rescate público de Plus Ultra, una aerolínea con rutas a Venezuela, y en el papel que habrían jugado sociedades pantalla para mover dinero. La UDEF atribuye a la consultora Whathefav, vinculada a las hijas del expresidente,
Alba y Laura Rodríguez Espinosa, un papel en la canalización de fondos. El juez analiza si la firma desarrollaba actividad real o servía de vehículo para el blanqueo.
La causa está bajo secreto de sumario, prorrogado el 23 de abril. Ese detalle, lejos de ser menor, ha alimentado la polémica: si el sumario es secreto, ¿cómo circulan datos confidenciales por los medios? La respuesta que dan desde el entorno socialista es que el Partido Popular posee información precisa de actuaciones que aún no deberían ser públicas. El PP, por su parte, ha anunciado una ofensiva parlamentaria en el Senado y citará a declarar a la secretaria personal del exmandatario, al gobernador del Banco de España y al exministro José Luis Escrivá.
El timing: imputación después de las elecciones andaluzas
El calendario no ha pasado desapercibido. La imputación se conoce
después de las elecciones andaluzas, donde el PSOE sacó 28 diputados. Una parte del análisis sostiene que el retraso busca no interferir en los comicios; otra lectura, más cínica, apunta a que el anuncio se ha colocado en la ventana de mínima exposición mediática. La sincronización de las reacciones fue casi milimétrica: a las 9:00, silencio en los medios afines; a las 10:00, directrices y argumentario listo. El eje del relato oficial pasó a ser la doble vara de medir de la justicia y la persecución judicial al Gobierno.
La respuesta del entorno socialista
El argumentario se desplegó rápido. El diputado Rafael Simancas sostuvo que la ultraderecha ha llevado a Zapatero a los tribunales por su compromiso con los derechos y las libertades, y que si se hubiera puesto de perfil no le habrían denunciado. La ministra Ione Belarra apuntó en otra dirección: lo que molesta son las verdades. Y el ministro Óscar Puente recordó que la causa está bajo secreto y acusó a Feijóo de manejar información de actuaciones que aún no deberían ser públicas.
Hay quien ve en todo esto un «y tú más» de manual. La hemeroteca de expresidentes es larga: Aznar y Felipe González también han cobrado por asesorías a grandes empresas, según las informaciones publicadas. La diferencia, sostienen algunos análisis, es que a unos se les investiga y a otros se les archiva. Ese agravio comparativo es, precisamente, el terreno donde el relato oficial quiere jugar el partido.
El alcance familiar: las hijas y la sociedad investigada
El foco se ha ampliado a la familia. La Audiencia analiza los pagos recibidos por Whathefav, la empresa vinculada a las hijas del expresidente, dentro del caso Plus Ultra. La UDEF atribuye a la sociedad un papel en la canalización de fondos procedentes de empresas relacionadas con la trama. El juez Calama ha ordenado registros y estudia si la consultora tenía actividad ordinaria o si habría servido para otros fines. Es la primera vez que un expresidente español ve bloqueadas sus cuentas por orden judicial.
Qué dicen los que creen que no pisará la cárcel
La predicción más repetida es que el proceso se dilatará años. La Audiencia Nacional acumula causas que se eternizan, y para cuando llegue la sentencia se alegarán problemas de salud y edad. La referencia que se cita es la de los expresidentes andaluces Chaves y Griñán, condenados pero sin ingreso efectivo en prisión. Otra parte del análisis recuerda que Zapatero tiene blindada la extradición, pero sus hijas no. Y ahí se abre un escenario que nadie quiere dibujar en voz alta.
El auto de 88 páginas, el bloqueo de cuentas y la imputación de las hijas son hechos. Lo que venga después —indulto, archivo, condena o nada— es pronóstico. Y en este país, los pronósticos sobre expresidentes tienen un historial que invita a no apostar fuerte.