Alvise vota a favor del Chat Control: el error que no fue
El pasado martes, el Parlamento Europeo vivió una votación clave sobre la propuesta de Chat Control 1.0, diseñada para escanear mensajes privados en busca de material de abuso sexual infantil. La medida, que inicialmente caducaba en 2026, se prorrogaba hasta 2028. Para evitarlo, se necesitaba una mayoría absoluta de 361 votos en contra. Solo 314 eurodiputados votaron en contra. Entre los que no lo hicieron, el voto a favor de Luis «Alvise» Pérez, eurodiputado no adscrito y autoproclamado defensor de la privacidad, encendió todas las alarmas.
La jugada parlamentaria que nadie esperaba
La votación no era sobre aprobar el Chat Control, sino sobre una moción para rechazarlo. Al no alcanzar los 361 votos necesarios para el rechazo, la propuesta quedó automáticamente aprobada. «Trileros premium», resumió un analista en redes. El detalle clave: la mayoría de los grupos progresistas y liberales votaron en contra, pero los conservadores y la ultraderecha —con la excepción de Vox— se abstuvieron o votaron a favor. El voto de Alvise, que se presenta como outsider antisistema, resultó decisivo.
¿Incompetencia o disidencia controlada?
Las explicaciones se dividen. Unos sostienen que Alvise no entendió la pregunta: al ser «non attached» (no adscrito a ningún grupo parlamentario), pudo confundir el sentido de la votación. «Ni sabe pulsar un botón», ironizaban. Otros apuntan a una estrategia deliberada: «Si quería, igual que quería donar su sueldo». El eurodiputado prometió durante la campaña donar su salario y luchar contra la vigilancia masiva; desde que llegó a Bruselas, ha estado ausente en votaciones clave y ahora este desliz.
El incidente recuerda a otras «equivocaciones» que beneficiaron a la mayoría. La oposición ve un patrón: figuras de la llamada «disidencia controlada» que cumplen el papel de desviar votos mientras apoyan las políticas del sistema. «Casi todos los partidos tienen un par de figuras para equivocarse y conseguir sus propósitos», señalaba un comentarista.
La sombra del Chat Control 2.0
La prórroga del Chat Control 1.0 es solo el preludio. En septiembre se votará el CSAR (Chat Control 2.0), que incluye el escaneo de mensajes cifrados y será obligatorio para todas las plataformas. Los defensores de la privacidad alertan de que esto abre la puerta a una vigilancia masiva sin precedentes. Mientras, la ciudadanía que no usa herramientas de cifrado alternativas —GrapheneOS, Signal, XMPP— queda expuesta.
«Cualquiera con un mínimo de sentido común debería sentir horror», escribió un usuario. Pero el daño está hecho: el voto de Alvise, sea por error o por encargo, ha allanado el camino para un control que él mismo decía combatir.